Beyond Hogwarts RPG - Foro de rol Play-By-Post ambientado en el mundo de Harry Potter
Reglas del Foro • Ambientación • Guía Nuevo Usuario • Celebridades Tomadas • Estudiantes • Adultos • Clases y Horarios • Copa de las Casas
Reglas del Foro • Ambientación • Guía Nuevo Usuario • Celebridades Tomadas • Estudiantes • Adultos • Clases y Horarios • Copa de las Casas
Trasnochando en el trono
- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
Trasnochando en el trono
Sintió que se caía hacia un lado y abrió repentinamente los ojos, extendiendo los brazos para protegerse la cara y golpeándose contra las paredes a ambos lados. Pestañeó confundida, apoyándose en una mano para sentarse en posición vertical. Tenía las piernas dormidas, porque no sintió cuando el otro brazo se apoyó contra sus rodillas para notar que tenía la pollera enrollada en la cintura y las panties alrededor de los tobillos.
De su boca se escapó un agudo "¡Eeep!" mientras recordaba los eventos de la noche anterior: clase de astronomía, exhausta, mucho frío, ganas inaguantables de ir al baño a hacer del número uno, y luego... nada. No recordaba haber regresado a la sala común, a su cómoda cama. Se había quedado dormida en el baño, y por eso sus piernas ahora apenas respondían después de toda una noche de mala circulación. No sabía qué hora era, pero la luz del sol se filtraba por una de las ventanas afuera de su cubículo.
En lo único que podía pensar era en una mezcla de 'no lo puedo creer' y 'me lleva la mandrágora'.
De su boca se escapó un agudo "¡Eeep!" mientras recordaba los eventos de la noche anterior: clase de astronomía, exhausta, mucho frío, ganas inaguantables de ir al baño a hacer del número uno, y luego... nada. No recordaba haber regresado a la sala común, a su cómoda cama. Se había quedado dormida en el baño, y por eso sus piernas ahora apenas respondían después de toda una noche de mala circulación. No sabía qué hora era, pero la luz del sol se filtraba por una de las ventanas afuera de su cubículo.
En lo único que podía pensar era en una mezcla de 'no lo puedo creer' y 'me lleva la mandrágora'.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
((Permiiiiso))
Didier había estado sacando fotos de todo el castillo durante lo que llevaba de estadía en él. Había retratado casi todos los lugares interesantes que se mencionaban en 'Historia de Hogwarts', pero ahora debía atender los pedidos bizarros de una de sus hermanas. Martine opinaba que el lujo de un lugar era determinado no solo por lo que se mostraba al público, sino por lo que era más... privado, como los baños de damas. Había insistido especialmente con que su hermanito le llevara un par de fotos de los baños de damas, para saber realmente cómo se vivía en ese lugar.
Para atender este particular pedido, a Didier no le quedó otra opción que tratar de entrar a los baños en los horarios en los que no había mujeres dentro, porque no quería ligar una detención por esto.
Esa madrugada se había levantado antes que todos y había salido de la Sala Común tratando de verse normal, porque el horario no lo era.
Ya había estado sacando fotos de uno de los baños del primer piso, y ahora le tocaba entrar al que había servido de Hotel para Eileen. Luego se iría a dormir un rato más, con suerte.
Abrió la puerta sin preocuparse de hacer ruido, ¡se suponía que todos dormían! Dio unos pasos hasta el centro del lugar y levantó su cámara, apuntando hacia las puertas de los cubículos primero.
Didier había estado sacando fotos de todo el castillo durante lo que llevaba de estadía en él. Había retratado casi todos los lugares interesantes que se mencionaban en 'Historia de Hogwarts', pero ahora debía atender los pedidos bizarros de una de sus hermanas. Martine opinaba que el lujo de un lugar era determinado no solo por lo que se mostraba al público, sino por lo que era más... privado, como los baños de damas. Había insistido especialmente con que su hermanito le llevara un par de fotos de los baños de damas, para saber realmente cómo se vivía en ese lugar.
Para atender este particular pedido, a Didier no le quedó otra opción que tratar de entrar a los baños en los horarios en los que no había mujeres dentro, porque no quería ligar una detención por esto.
Esa madrugada se había levantado antes que todos y había salido de la Sala Común tratando de verse normal, porque el horario no lo era.
Ya había estado sacando fotos de uno de los baños del primer piso, y ahora le tocaba entrar al que había servido de Hotel para Eileen. Luego se iría a dormir un rato más, con suerte.
Abrió la puerta sin preocuparse de hacer ruido, ¡se suponía que todos dormían! Dio unos pasos hasta el centro del lugar y levantó su cámara, apuntando hacia las puertas de los cubículos primero.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
((Adiante! *player no sabe francés*))
Tan ocupada con sus pensamientos que no escuchó que se abrió la puerta, porque sabía que tenía que actuar pronto antes de que empezara a entrar gente al baño de camino al Gran Salón. ¿Qué irían a pensar si la veían caminando chueca, con todo el uniforme arrugado y el cabello hecho un nido de ratas? Bueno, ¡era obvio lo que iban a pensar!
Tenía las piernas totalmente entumecidas, así que en vez de intentar ponerse de pie para caerse, decidió moverlas de arriba a abajo con la intención de recuperar algo de movimiento y circulación. Arriba, abajo, arriba... cada vez podía moverlas más, por lo que dió pequeñas pataditas. ¿Ya dije que tenía las panties alrededor de los tobillos? Porque salieron volando, por debajo de la puerta, en dirección hacia los lavamanos.
Tan ocupada con sus pensamientos que no escuchó que se abrió la puerta, porque sabía que tenía que actuar pronto antes de que empezara a entrar gente al baño de camino al Gran Salón. ¿Qué irían a pensar si la veían caminando chueca, con todo el uniforme arrugado y el cabello hecho un nido de ratas? Bueno, ¡era obvio lo que iban a pensar!
Tenía las piernas totalmente entumecidas, así que en vez de intentar ponerse de pie para caerse, decidió moverlas de arriba a abajo con la intención de recuperar algo de movimiento y circulación. Arriba, abajo, arriba... cada vez podía moverlas más, por lo que dió pequeñas pataditas. ¿Ya dije que tenía las panties alrededor de los tobillos? Porque salieron volando, por debajo de la puerta, en dirección hacia los lavamanos.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
((Me atoré con el sanguchito con la descripción de la caminata de la verguenza de Eileen xD OH MERLIN!! LAS PANTIEEES!! *se atora con el agua que tomó para desatorarse del sanguchito*))
Como él justo estaba tomando la fotografía, lo único que vio fue algo que salía por debajo de la puerta de uno de los cubículos. "Que diable?", murmuró, sobresaltado. -¿Una rata?-, pensó, bajando la cámara para ver bien.
Se acercó y tardó unos segundos en comprender lo que era eso que estaba allí. "Culottes?", dijo en voz un poco más baja, como para sí mismo.
Y después miró lentamente hacia la puerta del baño de la que habían salido esas bragas. -Me cago en la...-
Se veía venir un castigo por acosador.
Como él justo estaba tomando la fotografía, lo único que vio fue algo que salía por debajo de la puerta de uno de los cubículos. "Que diable?", murmuró, sobresaltado. -¿Una rata?-, pensó, bajando la cámara para ver bien.
Se acercó y tardó unos segundos en comprender lo que era eso que estaba allí. "Culottes?", dijo en voz un poco más baja, como para sí mismo.
Y después miró lentamente hacia la puerta del baño de la que habían salido esas bragas. -Me cago en la...-
Se veía venir un castigo por acosador.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
Los ojos de Eileen se agrandaron cuando escuchó esa voz del otro lado. Su mente se dividió en dos posibles equipos para razonarlo. El equipo A se rió, porque seguramente se había imaginado la voz. Es más, seguramente todavía estaba dormida en su cama, teniendo uno de esos sueños pseudo-controlables que daban terror. El equipo B negó con la cabeza tristemente, porque estaba por ser asesinada.
Trató de ponerse de pie, pero las piernas no podían sostener su peso aún. Y ahora que la sangre comenzaba a fluír, ¡dolía, dolía como un choque de frente entre el dedo chiquito del pie y la pata de una mesa! Abrió la boca, para hablar, pero el equipo B empezó a rezar y la distrajo.
Trató de ponerse de pie, pero las piernas no podían sostener su peso aún. Y ahora que la sangre comenzaba a fluír, ¡dolía, dolía como un choque de frente entre el dedo chiquito del pie y la pata de una mesa! Abrió la boca, para hablar, pero el equipo B empezó a rezar y la distrajo.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
¿Y qué tal tu trasero? Debe estar bastante congelado si estuvo toda la noche al aire. Si te resfrías, este muchacho se ofrece a cuidarte. Si no lo acusas con Dumbledore por mirón, claro.
Didier se agachó, para ver si había una persona allí o era otra cosa. Peeves, sí. Seguro que era Peeves molestándolo. Al no haber más alumnos fuera de la cama, él era el único objetivo dando vueltas.
Antes de comenzar a preguntarse cómo habría hecho Peeves para conseguir ropa interior femenina, vio las piernas de alguien, que se movían de forma extraña.
Si hubiese visto otro par de piernas allí, creo que antes que 'sexo' habría pensado 'asesinato'. "¡Perdón, ya salgo!", le dijo a la puerta, parándose derecho de nuevo.
Didier se agachó, para ver si había una persona allí o era otra cosa. Peeves, sí. Seguro que era Peeves molestándolo. Al no haber más alumnos fuera de la cama, él era el único objetivo dando vueltas.
Antes de comenzar a preguntarse cómo habría hecho Peeves para conseguir ropa interior femenina, vio las piernas de alguien, que se movían de forma extraña.
Si hubiese visto otro par de piernas allí, creo que antes que 'sexo' habría pensado 'asesinato'. "¡Perdón, ya salgo!", le dijo a la puerta, parándose derecho de nuevo.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
¿Qué trasero? Eileen dejó de sentir su trasero hace horas y, considerando el dolor en las piernas tratando de recuperar su uso, prefiere dejarlo en el pasado y enfocarse en el futuro, continuando su vida como Assless Eileen.
"¡No!" exclamó, sin saber bien porqué. Sus ojos se movieron de lado a lado, como tratando de adivinar de quién era la voz, pero no tenía idea. Lo peor es que el equipo B hizo la ola, gritando '¡Estás en el baño de varones, tontita!', porque así es como uno llega a las conclusiones, surfeando a sus neuronas.
"¡No!" exclamó, sin saber bien porqué. Sus ojos se movieron de lado a lado, como tratando de adivinar de quién era la voz, pero no tenía idea. Lo peor es que el equipo B hizo la ola, gritando '¡Estás en el baño de varones, tontita!', porque así es como uno llega a las conclusiones, surfeando a sus neuronas.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
((Me maté de risa con las neuronas haciendo la ola!! xD))
¡Assless Eileen! Me hizo imaginarla como protagonista de un libro para niños: Las aventuras de Assless Eileen. Uno de esos libros con moraleja, que le enseña a los pequeños a no discriminar a la gente sin trasero.
Didier dudó un poco en el lugar, dando algún que otro paso hacia atrás (la puerta de salida) y otro par hacia adelante (la ex-rata), pero siempre mirando hacia el cubículo donde estaba Eileen.
"¿Quieres...? Eh... ¿Quieres que te alcance...?" No, no va a decir 'panties'. Ni 'bombacha', que es como le diría yo porque nací en otro siglo.
¡Assless Eileen! Me hizo imaginarla como protagonista de un libro para niños: Las aventuras de Assless Eileen. Uno de esos libros con moraleja, que le enseña a los pequeños a no discriminar a la gente sin trasero.
Didier dudó un poco en el lugar, dando algún que otro paso hacia atrás (la puerta de salida) y otro par hacia adelante (la ex-rata), pero siempre mirando hacia el cubículo donde estaba Eileen.
"¿Quieres...? Eh... ¿Quieres que te alcance...?" No, no va a decir 'panties'. Ni 'bombacha', que es como le diría yo porque nací en otro siglo.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
-Oh por las barbas de Merlín, no, ¡no!- sentía que las mejillas comenzarían a hervirle en cualquier momento, lo que era súmamente inútil considerando que sus piernas y trasero necesitaban la sangre urgentemente para poder moverse. ¡Y cómo dolía recuperar la motricidad!
"Por... por favor, sí" dijo en voz clara, tratando de sonar segura en sí misma. "¡Sin patear!" exclamó de repente, por si al muchacho se le ocurría.
"Por... por favor, sí" dijo en voz clara, tratando de sonar segura en sí misma. "¡Sin patear!" exclamó de repente, por si al muchacho se le ocurría.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
No se le había ocurrido patear la ropa interior de la muchacha, no es tan salvaje. En Francia te enseñan a colgar la ropa interior de forma decorativa por la habitación cuando vas a hacer chanchadas, pero nada de ensuciarla con los zapatos, que somos todos civilizados...
Dicho esto, Didier sacó su varita y la utilizó para levantar la prenda femenina. Se acercó a la puerta del cubículo y pasó la varita por debajo, mirando para otro lado, por las dudas.
Y ahora me muero de ganas de haberte contestado con alguien más malo, porque entonces habría salido corriendo a colgar la tanga en alguna estatua del pasillo más concurrido. Estuve poco previsor, ya aprenderé.
Dicho esto, Didier sacó su varita y la utilizó para levantar la prenda femenina. Se acercó a la puerta del cubículo y pasó la varita por debajo, mirando para otro lado, por las dudas.
Y ahora me muero de ganas de haberte contestado con alguien más malo, porque entonces habría salido corriendo a colgar la tanga en alguna estatua del pasillo más concurrido. Estuve poco previsor, ya aprenderé.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
Bueno, la próxima ya sabes: Eileen y su suerte crean buenas condiciones para sacar a relucir la maldad.
Miró hacia los lados deseando poder ver a través de la puerta del cubículo, sin saber cómo interpretar ese silencio por parte del chico. Ojalá no fuera un pervertido. Apretó los labios cuando sintió una punzada de dolor en las piernas mientras volvía la circulación, ¿porqué dolía tanto? Estiró una mano para agarrar las bragas, pero estaba tan nerviosa que le dio un tirón a la varita y todo. No sé si se la sacó de la mano, pero no había calculado la fuerza con delicadeza.
Miró hacia los lados deseando poder ver a través de la puerta del cubículo, sin saber cómo interpretar ese silencio por parte del chico. Ojalá no fuera un pervertido. Apretó los labios cuando sintió una punzada de dolor en las piernas mientras volvía la circulación, ¿porqué dolía tanto? Estiró una mano para agarrar las bragas, pero estaba tan nerviosa que le dio un tirón a la varita y todo. No sé si se la sacó de la mano, pero no había calculado la fuerza con delicadeza.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
"Sin patear", había empezado a decir Didier justo después de que ella tome su prenda. Eso lo había entendido a la perfección, pero es medio lento porque tiene que ocupar dos veces su cerebro para hilar cada frase.
"¿Necesitas... algo más?", dijo con lentitud. Creo que después de que conoció el color de sus bragas (¿qué color, por cierto?), Eileen le podría pedir cualquier cosa que no lo avergonzaría. ¿Necesitas que te busque tus tampax o la maquinita de depilar también?
"¿Necesitas... algo más?", dijo con lentitud. Creo que después de que conoció el color de sus bragas (¿qué color, por cierto?), Eileen le podría pedir cualquier cosa que no lo avergonzaría. ¿Necesitas que te busque tus tampax o la maquinita de depilar también?

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
Por si necesitas saber, eran unas panties color púrpura con los bordes en blanco y un moñito súper adorable al frente, que ahora Eileen estaba tratando de sostener con una mano mientras usaba la otra para intentar levantarse. Las piernas le dolían, casi entumecidas, y miró la puerta con intensidad.
Didier se estaba perdiendo lo mejor de las expresiones faciales de la Gryffindor. "¿Estamos en el baño de mujeres, verdad?" preguntó, con pánico. Tenía muchas preguntas que quería hacerle, pero mejor ir de a poco. Se apoyó contra la pared, doblándose para ponerse las panties -¡Me lleva la mandrágora!- le dolía todo.
Didier se estaba perdiendo lo mejor de las expresiones faciales de la Gryffindor. "¿Estamos en el baño de mujeres, verdad?" preguntó, con pánico. Tenía muchas preguntas que quería hacerle, pero mejor ir de a poco. Se apoyó contra la pared, doblándose para ponerse las panties -¡Me lleva la mandrágora!- le dolía todo.

- Didier Armant
- Beauxbatons

- Puntos: 0
- Mensajes: 54
- Registrado: 09 Jul 2013 23:16
- Ubicación: -TBD- (quizás jugador de Quidditch)
- Contactar:
((Me colgué con lo del tirón que le tio a la varita, pero ahora lo narro :P))
Ella también se estaba perdiendo la expresión muy graciosa de un Didier que miraba su mano sin varita y no sabía si pedírsela a la chica o no. -¿La habrá visto volar dentro del cubículo?-, se preguntó.
Al menos ella le daba una excusa para quedarse unos momentos más allí y sostener la esperanza de obtener de vuelta su varita sin tener que irse y entrar luego a buscarla. ¡Seguro después habría más chicas! No, no se movería de allí hasta obtener su instrumento de hacer chispitas, ni hablar.
"Sí, yo... perdón. Yo... Yo atreví entrar, pensé que no hay nadie aquí", dijo, confundiéndose algunas palabras y olvidándose otras gracias a sus nervios.
Y a que habla mal, obvio. Es un cavernícola de pinta y de palabra. ¡Si tan solo lo escuchases hablar en su lindo idioma! Ese sí que le sale bien.
Ella también se estaba perdiendo la expresión muy graciosa de un Didier que miraba su mano sin varita y no sabía si pedírsela a la chica o no. -¿La habrá visto volar dentro del cubículo?-, se preguntó.
Al menos ella le daba una excusa para quedarse unos momentos más allí y sostener la esperanza de obtener de vuelta su varita sin tener que irse y entrar luego a buscarla. ¡Seguro después habría más chicas! No, no se movería de allí hasta obtener su instrumento de hacer chispitas, ni hablar.
"Sí, yo... perdón. Yo... Yo atreví entrar, pensé que no hay nadie aquí", dijo, confundiéndose algunas palabras y olvidándose otras gracias a sus nervios.
Y a que habla mal, obvio. Es un cavernícola de pinta y de palabra. ¡Si tan solo lo escuchases hablar en su lindo idioma! Ese sí que le sale bien.

- Eileen Breckenridge
- Gryffindor

- Puntos: 0
- Mensajes: 176
- Registrado: 05 Nov 2013 10:29
- Ubicación: Londres, Inglaterra
- Contactar:
((¡Se me pasó a mí también!))
Después de muchos saltitos en el lugar y movimientos pélvicos dignos de un paciente que acababa de salir de una terapia de shock, Eileen ya estaba medianamente presentable con las bragas puestas. Las piernas le obedecían como siempre, aunque todavía le dolían un poco por la falta de circulación, pero ahora se veía lo peor: la sangre volviendo al trasero y zonas cercanas que estaban dormidísimas.
"¿Eres francés, no? ¿Armand?" la primer pregunta era por amable, pero la segunda era para arriesgar nomás. Quizás en Beauxbatons los baños eran una zona de guerra antes del comienzo de clase, y por eso él pensó que podía entrar. Y ahí le dolió todo en las zonas bajas -¡Por Merlín y su varita rígida!- exclamó internamente dejándose caer sobre la tapa del inodoro.
Después de muchos saltitos en el lugar y movimientos pélvicos dignos de un paciente que acababa de salir de una terapia de shock, Eileen ya estaba medianamente presentable con las bragas puestas. Las piernas le obedecían como siempre, aunque todavía le dolían un poco por la falta de circulación, pero ahora se veía lo peor: la sangre volviendo al trasero y zonas cercanas que estaban dormidísimas.
"¿Eres francés, no? ¿Armand?" la primer pregunta era por amable, pero la segunda era para arriesgar nomás. Quizás en Beauxbatons los baños eran una zona de guerra antes del comienzo de clase, y por eso él pensó que podía entrar. Y ahí le dolió todo en las zonas bajas -¡Por Merlín y su varita rígida!- exclamó internamente dejándose caer sobre la tapa del inodoro.

