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Desafío #19: Lo vi en la TV

Aquí guardaremos todos los desafíos que ya se encuentran cerrados. ¡Pasen y vean las cosas geniales que se hicieron en el foro!
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Desafío #19: Lo vi en la TV

Mensaje por Administracion »

Desafío #19:
Lo vi en la TV
Imagen ¡Beyonders! Escuchamos sus reclamos, sus clamores de justicia y pasión, ¡y tenemos un nuevo desafío para ustedes! Esta vez, y de ahora en más, tendrán tres semanas (sí, han leído bien: TRES) para participar, seguida de la semana usual para votar. ¿No es lo mejor que han leído? Bueno, quizás top 8, después de los siete libros de Harry Potter.

Los invitamos a participar de un nuevo desafío, en el cual tendrán que seguir solo tres pautas:

- El título de la historia deberá ser el título de una película o serie (si es en otro idioma pueden poner el original y entre paréntesis la traducción o el título en español).
- Deberá existir dentro de la historia algún elemento de dicha película o serie. Por ejemplo: Si el título de la película fuese "It (Eso)", el elemento dentro de la historia podría ser un globo, un barquito de papel, alguien llamado Georgie, alguien tartamudo... o un payaso maldito, obvio. Con un elemento es suficiente, pero sean libres de agregar todos los que quieran.
- Los personajes deberán ser los creados por Rowling o los creados en este foro.

Como ya mencionamos, tienen tres semanas para participar, por lo que recibiremos escritos hasta el 26 de junio a las 23:59 hs. (GMT-3). Luego tendrán una semana para votar y anunciaremos los ganadores, como siempre.

Los premios serán:
1º puesto: 1 cromo de ORO.
2º puesto: 5 cromos de PLATA.
3º puesta: 3 cromos de PLATA.

Los demás concursantes ganarán 1 cromo de PLATA por participar.

Posteen su historia como respuesta a este post inicial, con la siguiente forma:

Código: Seleccionar todo

[b]Título:[/b] 
[b]Tipo:[/b] (Humor, Angst, drabble, etc.)
[b]Personajes:[/b]
[b]Cantidad de Palabras:[/b] (opcional)
[b]Comentarios:[/b] (opcional)[/quote]
Al participar del concurso, el jugador le otorga permiso a la administración para poder reproducir el escrito en las redes sociales con la intención de fomentar el uso del foro, dando siempre el crédito debido al autor. Ante cualquier duda o pregunta, no tengan miedo de consultar.

¡A inspirarse y participar!


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Jane Peterson
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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

Mensaje por Jane Peterson »

Título: Aliados
Tipo: ¿Drama? Amamos el drama.
Personajes:En orden de aparición (como en las películas xD) Josephine y Winston Harrington, April Zimmer, Alex Zelinski, Moira Wallace, Melwyn Blackwood, Taly Weiss y Eren Morikawa.
Comentarios: La deliré fuerte, perdón, y también disculpas por lo largo.

Un aliado es ese que nos da aliento…

Josephine había dejado de mirarse al espejo y se había quedado unos segundos en silencio después de que su mamá dejara la habitación. Sabía que estaría hablándole a él sin parar para entretenerlo pero ya no le importaba lo mal que Melissa la estuviera haciendo quedar. Sentía que no podía moverse y que todo estaba mal en ella. ¿Y si estaba equivocada y a él no le gustaba así? A ningún chico le gustaría su forma de ser, cuando apareciera con su ropa como para ir a hacer compras a la otra cuadra y sólo dos toques de maquillaje.

Estaba mirando con algo de pena la ropa que traía cuando la interrumpió el sonido de la puerta abriéndose. Levantó la mirada rápido creyendo que sería su mamá otra vez pero el que se asomó fue Winston.

“¿No vas a bajar?” preguntó y Jo negó con la cabeza. Su hermano suspiró y terminó de entrar en la habitación. “Sabes que no tienes que impresionar a nadie ¿no?” preguntó esta vez y ella sintió un nudo en su garganta. Claro que tenía que hacerlo, ¿qué habría de bueno en ella como para que los demás lo notaran si no hacía el esfuerzo?

“¿No te pusiste a pensar que si está aquí es porque le gustas como eres?” No, eso era lo último que podía haber pensado. No era justo que su hermano la conociera tanto y supiera qué hilos tocar. Los ojos de Jo se llenaron de lágrimas y miró hacia cualquier lado con tal de que Winston no lo notara, con tanta mala suerte que su mirada cayó en el espejo de nuevo.



Un aliado es ese que viene a sacarnos del pozo…

El brazo izquierdo de April colgaba del sillón al suelo. Estaba recostada boca abajo con la mirada perdida en la chimenea de la sala común y sólo podía sentir ganas de dormirse pero eso suponía el esfuerzo de levantarse y caminar hasta su habitación. Hacía días que nada la emocionaba y eso era extraño en ella. Siempre había estado entusiasmada por lo que vivía, por lo que aprendía y por lo que le quedaba aún por hacer, que era mucho. Pero sentía que de repente ya nada de eso tenía gracia, todo había empezado a darle un poquito lo mismo. Estaba triste, como a la espera de algo que no iba a llegar nunca, y con la sensación de que el mundo era un lugar injusto.

Alex la había estado observando, haciéndose el que leía detrás de un libro, sentado en una de las mesitas de la sala común de Hufflepuff. Ya había probado con el levanta-ánimos más poderoso que conocía, o sea la comida. También había intentado distraerla haciendo bromas buscando hacerla reír. Finalmente se daba cuenta que esas técnicas funcionaban consigo mismo porque eso era lo que él necesitaba para sentirse mejor cuando estaba triste. ¿Pero April? ¿Ella qué necesitaba para volver a tener ganas de ser y hacer? Sonrió cuando se dio cuenta que sabía la respuesta y sin demorar más cerró el libro y se puso de pie.



Un aliado es quien nos salva del naufragio.

Moira llevaba cinco minutos peleándose en voz alta con la camarera. Tanto había deseado pertenecer al mundo mágico y crecer que no había imaginado que las cosas a veces no mejoraban con el paso del tiempo. No le gustaba lo que estaba estudiando, no le gustaba su trabajo en el Ministerio ni donde vivía. Reprimir las cosas no había sido nunca su estilo pero tan orgullosa era que no quería admitirle a nadie que sentía que había elegido y hecho todo mal. Por eso su mal humor iba en aumento y cualquier cosa que salía mal la hacía estallar, como esa tarde tomando un café con Melwyn. Le habían traído el pedido mal pero para Moira parecía la desgracia más grande del universo.

Melwyn, con las mejillas tan rojas como su cabello, miraba hacia abajo, a su falda donde tenía su cartera apretada con las manos de manera nerviosa. Quería desaparecer pero Moira se enojaría también con ella si se iba. Fue entonces que recordó que una vez había visto así de sacada a su amiga. Estaban en primer año y unos chicos de slytherin más grandes se habían burlado de ellas. Su reacción había sido muy similar a esta, quedándose callada y dejando que se cansaran para que se fueran de una vez. La que había respondido y la había defendido había sido Moira y, aunque no había logrado que las dejaran de molestar para siempre, al menos el resto de esa tarde habían podido quedarse en el patio en paz. Melwyn apretó los labios y se animó a levantar la cabeza para mirar una vez más a su amiga.



Un aliado es alguien que no es nosotros pero quiere lo mismo que nosotros.

“¿Estás bien?” preguntó Taly por vez un millón mientras le alcanzaba un pañuelo limpio. Eren la miraba con enojo, estaba cansado de escucharla preguntarle lo mismo y de que se quedara a su lado mientras él se limpiaba la mugre de la ropa o algún hilo de sangre si es que llegaban a golpearlo. ¿No podía dejarlo en paz? ¿Darle la dignidad de limpiarse sus heridas a solas?

“Eres como ellos” le dijo porque sentía que Taly también quería pisarle el autoestima que bastante magullada estaba ya. Apenas lo dijo supo que se había excedido y que así nunca iba a mantener un amigo.

Ella lo miró en silencio por un instante hasta que reaccionó. Guardó su pañuelo en el bolsillo de la túnica sabiendo que esta vez Eren no se lo iba a aceptar y se puso de pie para dejarlo solo en el suelo a Eren por primera vez.


Jo vio su reflejo con Winston detrás y tragó saliva para no ceder al llanto. Iba a correrse la poca máscara de pestañas que tenía y, más importante aún, no quería que su hermano supiera que podía ser débil, aunque intuía que él ya lo sabía y por eso estaba ahí, para recordarle que también podía ser muy fuerte si quería.

“¿Vamos?” le dijo y apoyó una mano en su hombro. Josephine levantó su mano para apoyarla arriba de la de él y respondió asintiendo finalmente con la cabeza. “Si te toca o te hace algo le voy a bajar todos los dientes igual…”Winston aclaró como si ella no pudiera defenderse sola y la hizo soltar una risa al darse vuelta, dispuesta a enfrentar sus miedos.


Alex se paró frente a April, que levantó la mirada y apenas acomodó la cabeza para poder verlo mejor.

“Necesito ayuda” dijo él y agitó el libro que ni siquiera estaba leyendo de verdad entre los dos “¿Venís?” propuso estirando el brazo para ofrecerle su mano libre a April. Necesitaba que se parara y recordara que el mundo seguía andando.

Ella tardó en reaccionar y, aunque por un instante la pereza fue su primera opción, Alex había dado en la tecla. Se había olvidado de que había otras personas que podían necesitarla y que la tristeza no iba a durar para siempre. Tomó la mano que él le ofrecía y tiró con más fuerza que nunca porque estaba muy hundida en el sillón y no era fácil salir. Alex hizo el esfuerzo sin chistar porque había algo de lo que había dicho que era totalmente la verdad. Él la necesitaba.


“Moira” la llamó Melwyn en voz alta, más alta de lo que nunca la había usado con ella, esperando que así dejara de pelear “Te puedo hacer un café yo en casa” dijo de la nada, sabiendo que desde que su amiga vivía sola ya casi no la visitaba. “Vamos y te quedas todo el fin de semana” le propuso con seguridad nunca vista y dejó de apretar su bolso para extender la mano a su amiga, lista para desaparecerse juntas y viajar hasta Escocia.

La chica titubeó porque la propuesta la había tomado por sorpresa y estaba tan nerviosa que no podía pensar. Por un momento la bronca que sentía quedó de lado al simplemente pensar en pasar unos días lejos de todo eso y en compañía de Melwyn. No se había dado cuenta hasta ese momento pero la extrañaba y lo único que había hecho en esos quince minutos que llevaban juntas había sido quejarse y pelear con la mesera. Moira colgó su bolso por un hombro y tomó con firmeza la mano que su amiga le ofrecía.



Eren entró al Gran Salón con la mirada gacha. Sentía el cuerpo adolorido pero también se sentía horrible por lo que le había dicho a Taly. Se sentó sin mucha hambre ni ganas de estar allí pero a los pocos segundos de estar delante de la mesa de Hufflepuff sintió que alguien se sentaba a su lado. Era Taly, con una taza de té.

“Para ti” dijo con torpeza y aunque quería seguir hablando necesitaba mirar hacia el frente y no directamente al chico “Sé que no te puedo hacer sentir mejor pero quizás algún día sí” alzó los hombros “Te pido que me dejes seguir intentándolo” y apretó las manos contra su túnica, esperando que Eren dijera algo.

“Gracias” murmuró él, que sin saber qué más hacer para demostrarle que estaba arrepentido de lo que había dicho y que apreciaba su gesto, tomó la taza de té para darle un sorbo. Ahora entendía que Taly no quería algo muy diferente a lo que quería él, al contario, quería lo mismo pero no había sabido verlo.


Un aliado es quien nos ayuda a renacer, es un ángel, un compañero, un socio, un protector, un amigo, un redentor… o un amor. Todo eso, y mucho más, es un aliado.


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Lina Ackerman
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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

Mensaje por Lina Ackerman »

Título: 28 días después
Tipo: Angst, Horror.
Personajes: Lina Ackerman y Mia Smethwyck. Invitado especial: Val Zelinski.
Cantidad de Palabras: 942
Comentarios: Pido disculpas, mis musos están en la droga y no ayudan mucho.

  • Lina se despertó de golpe. Se sentó en la cama tan rápido que se mareó, pero la adrenalina de la pesadilla la obligó a quedarse sentada y mirar a su alrededor. Cuando sus ojos lograron enfocar la habitación, su respiración ya se había calmado y la cabeza había dejado de darle vueltas. Sentía la espalda fría y el camisón pegado al cuerpo. Se pasó una mano por la frente y la sintió empapada. En la pesadilla que la había hecho despertar había estado cubierta de sangre, de pies a cabeza. El temor volvió a ella como si todavía no se hubiese despertado. Bajó la mano húmeda con lentitud, para verla bien. Temía verla roja. Temía que esa gota que le estaba bajando por la sien también fuese roja.

    Suspiró, aliviada, al ver que era solo transpiración.

    * * * El horror había comenzado 28 días atrás. El mundo que ella conocía como pacífico y ordenado se había dado vuelta por completo y ahora era caótico y terrorífico. Lina se había ido aislando cada día más del resto del alumnado. ¿Cómo hacían sus compañeras para ser funcionales en ese mundo? Lina aún no sabía cómo enfrentarse con el exterior, así que esperaba todas las tardes que sus compañeras de cuarto le llevasen algo para comer. Ella sabía que no podría pasar el resto de su vida así, encerrada y temerosa, pero en ese momento no veía otra opción. Comía lo que le llevaban, sintiéndose más una hija que una amiga para las otras chicas que dormían allí.

    Pasó otro día de espera y temor, pero no sufrió tanto como los anteriores. Algo en su interior le decía que el día siguiente era otra Lina la se iba a despertar. Con pesadillas o sin ellas. Una Lina valiente que le haría frente al horror que la esperaba fuera de la sala común.

    Esa noche le dijo a Mia, su mejor amiga, que al día siguiente iba a salir de la habitación. Mia le creyó, así que estuvo hasta bien entrada la noche repitiéndole las instrucciones y los consejos necesarios para sobrevivir allí afuera.

    * * * Lina salió del baño aquella mañana con demasiadas excusas rondándole en la cabeza. ¿Y si se quedaba allí de nuevo? No. Si hacía eso, seguiría siendo un lastre para sus compañeras. Ya estaba decidida a salir... ¿O no lo estaba? Cuando levantó la vista vio a Mia parada junto a la puerta, completamente preparada para enfrentar el día que tenían delante. Eso fue lo que eliminó las dudas restantes en la mente de Lina. Saber que saldría de allí junto a su amiga era algo irreal y completamente normal a la vez. Lo único que tendría que hacer era enfocarse en lo normal y no dejar que el temor la congele.

    “Te puse todo lo necesario aquí” le dijo Mia, ajustando con una mano las tiras de su mochila mientras con la otra le alcanzaba el morral a ella.

    “Gracias, Mia. No sé qué haría sin ti” respondió Lina, acercándose para abrazar a su amiga. Luego se colgó el morral cruzado sobre el pecho y se colgó de la tira con ambas manos un momento, para calmar su respiración. Estiró la mano hacia la manija de la puerta, pero se detuvo antes de abrirla, mirando a su mejor amiga por última vez antes de salir. “Si me pasa algo, por favor, mátame en el lugar.”

    * * * El día había transcurrido lo más normal que podía esperarse para alguien que solo quiere sobrevivirlo. Lina había tenido algunos momentos de pánico, en los cuales se había encerrado en baños y aulas vacías hasta chequear que todo estuviese bien a su alrededor. El dolor había ido aumentando, también, y eso podría haber sido mortal. Pero la poción que le había conseguido Mia había ayudado a que lo piense dos veces antes de tirarse de una de las torres. Gracias a eso seguía viva. Se lo tendría que agradecer luego, si llegaba viva a la habitación.

    En ese momento estaba en uno de los baños cercanos a su sala común, dándose valor frente al espejo, como si tuviese dos personalidades y la valiente estuviese alentando a la cobarde. Solo tenía que caminar dos pasillos. Tan solo dos pasillos. Y entonces entraría a su sala común y correría a encerrarse de nuevo.

    “Dos pasillos, Lina. No puede pasar nada en dos pasillos” se dijo una última vez, y salió de allí.

    Caminaba lo más rápido que podía, teniendo en cuenta lo mal que se sentía. Ya había dejado atrás un pasillo y estaba prácticamente corriendo por la mitad del otro cuando sintió una mano que la frenaba desde atrás, por el hombro. Lina ahogó un grito y su visión se tiñó de rojo. Rojo sangre.

    Se dio vuelta pensando en sangre. Vio al chico que la había frenado y le señalaba algo en el suelo y pensó en sangre. El chico parecía cubierto de sangre, aunque Lina sabía que esa era su imaginación hablando. Siguió la mano de él hacia el suelo y se imaginó más sangre allí. En gotas. En un charco. En un charco que seguro surgía desde sus pies.

    Y le gritó en la cara, con todo el aire de sus pulmones.

    “¡SÍ, IDIOTA INMADURO, ME INDISPUSE! ¡OJALÁ TE CREZCAN UNOS OVARIOS Y TE EXPLOTEN ADENTRO A VER QUÉ TANTO TE RÍES!”

    * * * Valerian se quedó petrificado en el lugar, con los ojos abiertos como una lechuza. Tenía el cerebro en cortocircuito por la información innecesaria y asquerosa que había recibido sin pedirla. Ni siquiera atinó a bajar la mano con la que estaba señalando el cordón desatado del zapato de Lina.

    Las mujeres estaban todas locas. Confirmado.


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Simone Tenenbaum
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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

Mensaje por Simone Tenenbaum »

Título: Love, Simone
Tipo: Drama - Romance
Personajes: Simone Tenenbaum, Cecile Greengrass, Irene Spurway, Jane Peterson, Diana Harrington, Duckie Tenenbaum
Cantidad de Palabras: 1728. Pero se hace corto, creo.
Comentarios: Tiene bastante de la película porque mi imaginación ha muerto.

Simone se dio cuenta que era diferente en el momento que pisó el dormitorio de chicas en primer curso. No fue una sensación que supiese descifrar en ese momento, de hecho, tardó un par de años en poner el rompecabezas junto: le gustaban las chicas.

Claro que, una vez sabiéndolo, las cosas podían ser un poco más sencillas. Su familia lo aceptaría sin grandes escándalos y sus amigas seguramente también, aunque vendría con muchas preguntas del tipo ‘¿Alguna vez te gusté?’ que serían muy raras e incómodas de responder. Su vida estaba bien como estaba así que con el paso del tiempo decidió mantener la boca cerrada y fingir que le interesaban los chismes de chicos. Eso solo era un pequeño sacrificio para mantener su normalidad.

San Valentine se acercaba tan rápido como el botón de su camisa quería salirse (No, en serio, ¿Podrían sus tetas dejar de crecer? Gracias, atentamente, su espalda) y la Profesora Sprout dio un pequeño discurso una mañana.
-Queridos niños, los alumnos de Hufflepuff y yo pensamos en una iniciativa para este San Valentine llamada: A quien le pueda interesar. En el pasillo del cuarto piso pondremos un mural donde ustedes podrán escribir una carta a alguien específico o a quien quiera responderla, pueden usar sus nombres o ser anónimos. Sean atrevidos pero lo más importante, sean amables, así que nada de jugarle bromas a la gente. Estaremos vigilando. ¡Disfruten el desayuno! - Dijo la siempre alegre Sprout.

Simone pensó pasar de esto de forma épica pero, ¿No estaría bien salir un rato del clóset en el resguardo del anonimato? Total que nadie podría responder y quedar en nada.

  • A quien pueda interesar,

    Tengo una buena vida. Amigos geniales, familia amorosa, calificaciones aceptables y buen sentido del humor. Hago lo que todos hacen: comer todo lo dulce que haya disponible en las comidas, venerar el té como la cura de todo mal, tratar de no hacer la tarea cada vez que sea posible y contar los días hasta la visita de Hogsmeade. Pero hay algo, muy pequeño, que sospecho no todo el mundo hace, porque lo cierto es que no me gustan mucho que se diga los chicos, y eso estaría bien si yo fuese un chico.

    Pero no lo soy, soy una chica.

    No me avergüenzo de nada pero creo que me gusta mi vida como está.

    Con amor,
    Yellow.


Colgó su carta a la medianoche y esperó. Al día siguiente no se podía hablar de otra cosa.

-Apuesto que es alguien de último curso- Dijo Irene durante el desayuno.

-¿Por qué crees eso?- Preguntó Simone fingiendo intriga.

-Se necesita mucho coraje para hacer algo así y creo que si estás a punto de irte es más fácil soltar la bomba y luego salir por la puerta- Respondió.

-Creo que sería mucho más valiente haber dicho su nombre- Sentenció Simone.

-Yo apuesto a que es Slytherin, es la casa menos tolerante- Dijo Diana Harrington que estaba junto a ellas.

-¿Quién de Slytherin creen que sea?- Dijo Jane Peterson junto a Diana.

Y así siguieron durante todo el día, mientras Simone se encerraba cada vez más en su clóset.

Nada nuevo sucedió hasta al día siguiente, cuando se dio cuenta de que su carta había desaparecido y que había otra para ella.

  • Querida Yellow,

    Sé cómo te sientes, yo me siento igual. Es como estar navegando en aguas tranquilas, con el sol en tu rostro, disfrutando de una limonada pero el bañador te queda brutalmente apretado. ¿Tenemos que bajarnos del barco solo para cambiarnos y ponernos uno de nuestra talla?

    Con amor,
    Pink.


Su corazón amagó de salirse de su pecho. Merlín, no era la única, había otra como ella. No sabía qué hacer ahora pero estaba segura de dos cosas: a) quería seguir hablando con ella y b) no quería que todos se enteraran. Decidió hacerle otra carta pero con mensaje oculto. Esperaba, no, rogaba que fuese lo bastante mayor como para conocer el hechizo Revelio. Merlín, ¿y si era una de primero? ¿Era legal? Todo esto podía salir o muy bien o muy mal.

  • Querida Pink,

    No sabes cuánto me alegré de saber que no era la única chica sintiéndose así. Lo que describiste es exactamente lo que es.
    No quiero que nadie más lea nuestras cartas. Espero que sepas descifrar esto. Hay un hueco debajo del séptimo escalón que va hacia la lechucería. Podemos dejar las cartas allí de ahora en adelante, ¿Te parece?

    Con amor,
    Yellow.


Simone estuvo los siguientes tres días visitando la lechucería con regularidad. Corriendo el riesgo de que descifraran quien era pero valió la pena cuando encontró un pequeño papel en un hueco diminuto del escalón.

  • Me parece.

    Con amor,
    Pink.


  • Querida Pink,

    ¿Cuándo lo supiste? Yo lo hice cuando entré a Hogwarts y empecé a ver personas que no eran mi familia.

    Con amor,
    Yellow.


  • Querida Yellow,

    Fue hace un año. Un amigo de la infancia dijo que yo le gustaba y empezamos a juntarnos. Nos dimos un beso y fue la cosa más asquerosa que sentí en mi vida, como besar a tu hermano. Creo que me di cuenta entonces. ¿Alguien más sabe sobre ti?

    Con amor,
    Pink.


  • Querida Pink,

    Nadie lo sabe. Solo tú, y no sabes ni quien soy. He pensado muchas veces decírselo a mi familia pero no sé qué me detiene. ¿Alguien sabe sobre ti?

    Con amor,
    Yellow.


Las cartas se detuvieron entonces y Simone no entendía qué había hecho mal. Volvió cada día y su carta no estaba pero no había otra que la sustituyera. La desesperación empezó a apoderarse de ella hasta que un día se encontró a una persona sentada sobre el escalón secreto.

-¿Realmente pensaste que solo ella sabía usar Revelio? Qué inocente Tenenbaum- Dijo Cecile Greengrass con una sonrisa que te provocaba borrársela a punta de escupitajos. -Al principio no sabía si eras tú pero cuando te vi volver todos los días pues, se aclararon las dudas- Añadió como si tal cosa. Luego sacó del bolsillo un pergamino.

-Querida Yellow, nadie sabe sobre mi tampoco pero creo que tengo miedo de que todos me traten diferente, que mis amigas crean algo que no es. No sabes lo bien que se siente… Y creo que lo dejaré hasta allí- Dijo Cecile con malicia. -Aunque creo que tú y yo podemos hacer un pequeño arreglo-

-Dame esa carta, Cecile- Dijo Simone sacando su varita y apuntándola con ella.

-No me preocupa que me la quites, pero creo que será un poco molesto para ti si al final le digo a todos que Yellow eres tú, ¿No te parece?- Dijo Cecile.

-¿Qué es lo que quieres?- Preguntó resignada.

-Me gusta tu hermano Duckie, pero no me rebajaría a preguntarle a un don nadie Gryffindork que saliera conmigo, así que tienes que decirle que me invite a salir, que deje que lo rechace en público y que luego salgamos de verdad en secreto. Es eso no nada- Le dijo cruzándose de hombros.

-Duckie no hará eso jamás- Contestó. Su hermano jamás saldría con una chica como Cecile, ni mucho menos dejaría humillarse por ella.

-Me da igual. Te doy tres días. Adiós Tenenbiana- Dijo Cecile, lanzando la carta de Pink al aire. Simone la atajó por los pelos y se aferró a ella como si fuese su última pertenencia en el mundo.

Si no hacía lo que Cecile le decía todo el mundo sabría sobre ella y lo que era peor, podría a Pink no gustarle que fuese ella. Lloró lo que pudo y se resignó. Le dijo todo a Duckie y él estaba bastante dispuesto a hacer lo que fuese necesario para cuidarla pero Simone no lo dejó porque no quería darle la victoria a Cecile. Le dejó una nota a la Slytherin en clase que citaba ‘Nunca sucederá’ y a la mañana siguiente había varios pergaminos con letras en el mural de las cartas que ponía:

Simone Tenenbaum = Yellow

El graffiti duró muy poco porque los profesores lo quitaron de inmediato, pero si no lo sabían por él, lo sabrían por Cecile.

Sus amigas le preguntaron si era cierto y ella contestó que sí y se encerró en sí misma por varios días. Solo se sentaba con su hermano y no hablaba con nadie más. La gente la miraba y ella no sabía si era por juzgarla, por la novedad o simplemente por sorpresa. No supo nada de Pink y eso fue lo que más le dolió: quizás le decepcionó que se tratara de ella.

-Escríbele tú- Le dijo Duckie una noche. -Ella necesita más empujón que tú- Añadió.

Ella había pensado en dejarlo estar hasta que la gente se aburriera y pasara al siguiente chisme pero la extrañaba. No sabía cómo pero había llegado a quererla sin apenas saber sobre ella y le dolía haber dejado las cosas como un punto y final en medio de una frase.

Así que en pleno día de San Valentine, cuando todos estaban colocando sus cartas en el mural, todos se apartaron para que ella pudiera poner la suya.

  • Querida Pink,

    Ya supongo que debes saber quién soy y sí, mi nombre es Simone Tenenbaum y me gustan las chicas. Supongo que ya no me importa que mi vida cambie porque lo hizo sin yo quererlo (Gracias Greengrass) pero si mi vida va a cambiar desearía que estuvieses en ella. Sé que te pido demasiado porque tú sigues en el anonimato. Sé que es cómodo, que funciona y que el barco sigue andando con las aguas tranquilas y tienes limonada para rato, pero ¿quieres saber algo? El bikini aprieta demasiado y te puede cortar la circulación.
    Estaré esta tarde a las cinco junto al sauce frente al lago negro. Te estaré esperando con un bañador de tu talla.

    Con amor,
    Simone.


Eran pasadas las cinco y Simone seguía de pie intercalando las miradas entre sus zapatos y alrededor. Era difícil ver quién se aproximaba porque tenía audiencia: una docena de estudiantes estaba rezagados pero muy visibles a algunos metros de ella, solo para tener la primicia. Después de una hora, en Simone desaparecía todo rastro de esperanza y no fue hasta que ella empezó a caminar para irse que escuchó un grito a lo lejos.

-¡ESPERA!- Dijo la voz. Atravesó a empujones a la gente y se le puso en frente. -Hola, Yellow- Dijo.

Simone no se lo podía creer porque era…

-Hola Pink- Contestó sonriendo.

Era Irene Spurway.


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Royce Wakefield
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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

Mensaje por Royce Wakefield »

Título: La fragilidad de los cuerpos
Tipo: Ponele que drama
Personajes: Brandon Driscoll, Lawrence Olivier, Allegra Smethwyck y menciones de otros personajes al pasar.
Cantidad de Palabras: 710
Comentarios: Cuando le decís al grupo que vas a revisar el trabajo práctico pero en realidad te ponés a escribir un fic...
  • Le dolía respirar. Estaba sentado frente a su escritorio, con la vista clavada en la pila de pergaminos que seguían acumulándose, tratando de recuperar la calma. Había leído sobre muchas tragedias en lo que llevaba trabajando en el Departamento de Catástrofes y Accidentes Mágicos, sus dos años trabajando en el campo lo habían hecho ver cosas horribles y los reportes que categorizaba a diario no eran menos espantosos. Pero ver su nombre, escrito como "la fallecida" le apretujó el pecho.

    Brandon creyó que podía seguir leyendo. 'El cuerpo de la joven se encontraba en una posición poco natural...' tragó saliva. Sus ojos recorrieron los párrafos como pudieron 'Se realizó una explosión controlada para fingir un escape de gas para los muggles de la zona...'. Sentía las manos frías, imaginándola viviendo sus últimos momentos así 'El perito confirmó que se trató de un accidente en la preparación de una poción revitalizadora, confirmado por el medimago que le realizó el diagnóstico...'. Sus ojos se detuvieron en la frase '...su familia asevera que tenía problemas económicos para solventarse las pociones necesarias para su tratamiento'.

    Se levantó del asiento, dejando el pergamino en su escritorio. Pensaba en ella, aunque se daba cuenta que solamente la recordaba con el uniforme de Ravenclaw. La recordaba de adolescente, como la había conocido, aunque ya estaban ambos en sus cuarentas. Bueno, ella ya no estaba. Le costaba entender qué le podía haber sucedido para terminar así. Se acordaba de sus ojos brillantes, de su sonrisa que siempre parecía tan sincera. Le parecía superficial y hasta asqueroso ahora pensar en ella como esa adolescente tan atractiva, en haber pensado cosas tan vulgares que hacían que las palmas de sus manos ardieran de vergüenza.

    Golpeó suavemente la puerta de la oficina de su jefe. Lawrence Olivier la abrió con un movimiento de la mano, sin dejar de revisar el rolodex que pasaba lentamente mientras él tomaba notas.

    "¿Sí?" dijo el hombre.

    "Disculpe, pero necesito un momento".

    Lawrence lo miró confundido, pasándose una mano por sus rulos dorados y plateados.

    "Necesito unas horas" intentó explicarse Brandon otra vez. "En dos horas regreso, y hago horas extras para compensar".

    "¿Lo de Lloyd-Selwyn ya está hecho?"

    "Sí, lo terminé esta mañana y ya lo confirmó White como procesado".

    Lawrence se hizo atrás en la silla y miró fijamente a Brandon. Parecía estar estudiando su rostro, viendo algo más allá de su apariencia. De no haber estado acostumbrado después de siete años trabajando con él, Brandon se hubiera puesto nervioso.

    "Vaya entonces, Driscoll. Nos vemos mañana directamente" Lawrence volvió a inclinarse delante del escritorio, moviendo una mano en el aire para que Brandon saliera de su oficina, mientras el rolodex volvía a moverse delante del pergamino.

    Brandon se dió media vuelta y no pasó a buscar su abrigo por su escritorio. Salió de la oficina, bajó al hall central, subió a la calle y caminó, siempre recordándola. Las veces que se cruzaron por el pasillo y ella le sonrió, cuando sin querer se le quedó viendo durante un almuerzo y tuvo que pretender que Seth lo había inmovilizado accidentalmente. Una vez, mientras estaban atiborrados en Honeydukes, le había chocado un hombro y él no le pidió perdón. Quizás debería haberlo hecho. Quizás debería haberse animado a hablarle, a no asumir que la sonrisa de ella era una indicación de que no necesitaba que nadie la hiciera reír.

    Compró un boleto de tren solamente para sentarse en la plataforma. El ruido de los muggles ir y venir, sosteniendo sus cajitas informáticas para leer cosas sin importancia todo el tiempo, lo relajaba. Le recordaba a los pasillos de Hogwarts, el ruido incesante en las comidas del Gran Salón y las clases de Astronomía en esa torre altísima y claustrofóbica. Pensó en regresar a casa, pero solamente preocuparía a su mujer. Lo mejor que podía hacer era pensar en Allegra todo lo que tuviera que pensarla, sacarse el arrepentimiento de los huesos, obligar a sus piernas a caminar hasta un puesto de comida y llegar apenas más temprano con la cena.

    Y esa noche, probablemente, volvería a pensar en ella. Haría algo horrible, con sus manos en la espalda morena y tibia de su esposa, dejándose llevar por esos impulsos vulgares que tenía incompletos hace muchos años.


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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

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¡Gracias por participar! Ahora llega el momento de la votación: pueden hacerlo aquí. Deben votar sus tres historias favoritas, recuerden que es solamente un voto por player.

La encuesta cerrará el lunes 2 de julio a las 23:59 hs. de Argentina (GMT-3). Tienen una semana para votar. Los ganadores serán anunciados el martes 3 de julio en este mismo thread.

Suerte a todos los participantes y gracias a los que nos ayudan a elegir a los ganadores!


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Re: Desafío #19: Lo vi en la TV

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Tenemos los resultados de la votación! Con un día de demora porque la lechuza que los traía es pariente de la de los Weasley y se perdió.
Imagen ¡El primer puesto es para Royce, por su historia inspirada en "La fragilidad de los cuerpos"! Felicitaciones!
Royce Wakefield se lleva 1 cromo de oro.

El segundo puesto se lo lleva Simone, con su bella historia de amor "Love, Simone". ¡Esperamos seguir enamorándonos con tus fics!
Simone Tenenbaum se lleva 5 cromos de plata.

Finalmente, el tercer puesto fue un empate entre "Aliados" de Jane y "28 días después" de Lina. Por lo que todos tiene su premio.
Jane Peterson y Lina Ackerman se llevan 3 cromos de plata cada uno.


Muchas gracias a todos por participar, votando y escribiendo. ¡Esperamos poder leerlos en el próximo desafío que va a ser muy pronto!


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Cerrado

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