Para aquellos que se percataban de la existencia de Liv (porque ella está muy consciente que no es el ombligo de nadie excepto de sus padres), sabían que no era el ser más sociables de todos. Había algunos que le ganaban, como es el caso de Eren Morikawa, pero aun así Liv no iba por la vida buscándose amigos por doquier, siendo sociable hasta con las lechuzas y viviendo con una sonrisa en el rostro que invita a todos a que le saluden, es por eso que le incomodaba un montón cuando se acercaban las fechas para comprar el material escolar porque iban TODOS los estudiantes al Caldero para ir al Callejón. Generalmente Liv se escondía en su casa esos días, cuidando a sus hermanos, otros le toca ayudar a su mamá y busca camuflarse entre las escobas y las cortinas por si está hospedado alguien conocido. No le avergüenza tener que limpiar, alguien debe hacerlo, pero no quiere dar muchas explicaciones. A veces miente y dice que es un trabajo de verano (que tan poco está muy alejado de lo que es), pero prefiere ahorrarse esas conversaciones.
Había llegado la época de compras y Liv mantenía su poca vida social intacta. Era poco después de mediodía y no había que limpiar más. Dentro de un rato le tocaba volver a su casa para cuidar de sus hermanos pero mientras podía descansar en las mesas del Caldero Chorreante que estaban frente a la barra, sin embargo, la puerta se abrió y una familia entró. Liv se agachó automáticamente debajo de la mesa, no sabía si ahí estaba algún estudiante pero prefería prevenir. También deseaba que no se acercara a la barra (donde podían verla escondida) porque no quería parecer más demente arrastrándose por el piso. Déjenla conservar un poquito de su dignidad.
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Beyond Hogwarts RPG - Foro de rol Play-By-Post ambientado en el mundo de Harry Potter
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Pésimos escondites
- Liv Dahl
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Re: Pésimos escondites
Pero Liv apenas subió la cara para verle las piernas a Abel que aún no sabía que se trataba de él, pero a juzgar por su voz obviamente era un estudiante. -Oh, no no- Pensó, y agachada como estaba se giró para seguir andando en cuclillas a otro lado de la mesa para que no la vea, aunque no sabía que ya la había visto, en ese caso debía verse increíblemente ridícula y no sabría cómo justificarse. Posiblemente no lo hiciera, porque ella es experta en fingir demencia (y actuarla, aparentemente), pero dependía de a quien se topara.
Abel Knightley le producía muchas opiniones, dependía mucho del día más que todo. De lejos le caía bien cuando ayudaba en el coro, pero luego lo veía hablando con todo el mundo y le dejaba de agradar porque Liv tenía la creencia de que a nadie le podía caer bien todo el mundo porque todos eran tan diferentes que uno no puede tolerar todo tipo de personalidades, eso era de falsos e hipócritas. Abel le daba esa sensación.
Abel Knightley le producía muchas opiniones, dependía mucho del día más que todo. De lejos le caía bien cuando ayudaba en el coro, pero luego lo veía hablando con todo el mundo y le dejaba de agradar porque Liv tenía la creencia de que a nadie le podía caer bien todo el mundo porque todos eran tan diferentes que uno no puede tolerar todo tipo de personalidades, eso era de falsos e hipócritas. Abel le daba esa sensación.

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Re: Pésimos escondites
Cuando Liv no lucía como si lo estuviese intentando demasiado (como con su falda hecha de retazos largos de imitación de piel de dragón), viste cosas que obviamente no fueron hechas para ella, como era el caso de ese día que usaba un vestido sencillo negro hasta las rodillas, botas y una chaqueta vieja de su mamá que le quedaba un poco grande, así que la descripción de Abel no era tan errada.
Era claro que le estaban hablando a ella, no podía esconderse y ahora que levantaba la vista y posaba sus ojos en el Knightley supo que no podía ignorarlo. -Mierda- Pensó al ponerse de pie lentamente. Se le quedó viendo sin decir nada un par de segundos, pensando qué decir. "No trabajo aquí" Contestó, aunque eso tendría que venir con una explicación de porqué estaba donde estaba pero no quiso decirla a continuación. Tal vez Abel se fuera porque ella no era la encargada y no tendría que conversar después de todo.
Era claro que le estaban hablando a ella, no podía esconderse y ahora que levantaba la vista y posaba sus ojos en el Knightley supo que no podía ignorarlo. -Mierda- Pensó al ponerse de pie lentamente. Se le quedó viendo sin decir nada un par de segundos, pensando qué decir. "No trabajo aquí" Contestó, aunque eso tendría que venir con una explicación de porqué estaba donde estaba pero no quiso decirla a continuación. Tal vez Abel se fuera porque ella no era la encargada y no tendría que conversar después de todo.

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Re: Pésimos escondites
Parecía que Abel no quería irse sin una explicación, así que Liv pensó en una que la sacara del paso para poder seguir con su vida. "Estaba buscando mis zarcillos porque me di cuenta que no los traía, luego recordé que no me puse" Le dijo sin alterar el tono de su voz. Estaba un poco rígida, con las manos sobre la barra, deseando que Cloud o Tom aparecieran y le dijeran que hiciera algo, pero nadie iba en su ayuda.
Decidió caminar y salirse de la barra, a fin de cuentas que no podía quedarse allí. Pensó en volver a su casa de una vez pero debía avisar a su mamá primero. Estaba dudosa y se notaba en la forma que se detuvo de repente y miraba a los lados y el piso. No quería parecer una persona muy extraña, no se consideraba una, pero no sabía muy bien cómo relacionarse con alguien como Abel.
Decidió caminar y salirse de la barra, a fin de cuentas que no podía quedarse allí. Pensó en volver a su casa de una vez pero debía avisar a su mamá primero. Estaba dudosa y se notaba en la forma que se detuvo de repente y miraba a los lados y el piso. No quería parecer una persona muy extraña, no se consideraba una, pero no sabía muy bien cómo relacionarse con alguien como Abel.

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Re: Pésimos escondites
Siguió viendo a todos lados, en parte por lo que él le preguntó y también por si veía a su mamá y le podía avisar que se iba a casa. "Me parece que están almorzando. Fue un día flojo y no había muchos clientes. Si esperas unos quince minutos seguro volverá alguien" Contestó después de unos segundos de silencio, aún sin verlo.
Luego, Liv volteó a ver a Abel y lo miró fijamente sin expresión. Sabía que era uno de los mejores de su clase, también sabía que estudiaba mucho y posiblemente por eso saliera bien en las clases. Liv también estudiaba pero no salía muy bien, porque simplemente no tenía cabeza para recordar fechas, hechizos que no usa todos los días o ingredientes de pociones. Ella podía recordar cosas que hacía con las manos, como el cuidado de algunas plantas y criaturas o movimientos de varitas, también se le daban bien los encantamientos de mayor uso. Era demasiado manual para un colegio tan exigente. Claro que no sabía si Abel estaba al tanto de ese detalle de ella. "Si, ya tengo mis útiles pero no me estoy preparando." Contestó un poco incomoda.
Luego, Liv volteó a ver a Abel y lo miró fijamente sin expresión. Sabía que era uno de los mejores de su clase, también sabía que estudiaba mucho y posiblemente por eso saliera bien en las clases. Liv también estudiaba pero no salía muy bien, porque simplemente no tenía cabeza para recordar fechas, hechizos que no usa todos los días o ingredientes de pociones. Ella podía recordar cosas que hacía con las manos, como el cuidado de algunas plantas y criaturas o movimientos de varitas, también se le daban bien los encantamientos de mayor uso. Era demasiado manual para un colegio tan exigente. Claro que no sabía si Abel estaba al tanto de ese detalle de ella. "Si, ya tengo mis útiles pero no me estoy preparando." Contestó un poco incomoda.

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Re: Pésimos escondites
Hizo una mueca, apretando los labios, sintiéndose un poco molesta con Abel. -Si no te gusta esperar señor importante, mejor vete- Pensó para si, pero su cara no reflejó eso. En realidad, no estaba segura de si Abel lo decía porque de verdad no podía esperar o porque nadie nunca lo había hecho esperar, pero siempre se inclinaba a pensar lo peor de la gente.
"La paciencia es una virtud" Soltó como quien dice que va a llover, pero luego suspiró. A Tom no le gustaría saber que ella pudo atender a un cliente y no lo hizo, nada más porque no le caía bien. "Conozco al dueño, así que creo que yo puedo atenderte" Añadió con voz cansina y volvió a ponerse detrás de la barra. "¿Qué querías?" Preguntó sin expresión en el rostro.
"La paciencia es una virtud" Soltó como quien dice que va a llover, pero luego suspiró. A Tom no le gustaría saber que ella pudo atender a un cliente y no lo hizo, nada más porque no le caía bien. "Conozco al dueño, así que creo que yo puedo atenderte" Añadió con voz cansina y volvió a ponerse detrás de la barra. "¿Qué querías?" Preguntó sin expresión en el rostro.

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Re: Pésimos escondites
Desde luego, lo ideal sería tener un servicio de primera, y el Caldero generalmente lo ofrecía. Ese día era una cuestión de timing. Tom no se sentía bien y Cloud tenía que comer en algún momento. Llegada la hora más floja dejaron el fuerte solo, o no tan solo porque estaba Liv, la que podía atender sin problemas. Abel no sabía estas cosas pero Liv si, y en su mente creía que él debería saber eso, por ninguna razón en particular. Era una de esas cosas sin sentido que piensa con frecuencia.
Negó con la cabeza. "Estoy segura de que no tendré problemas" Añadió con la convicción que su vocecita le podía ofrecer, luego se quedó como piedra y frunció el ceño. "¿Por qué te acompañaría a donde Florian?" Preguntó sin pensar bastante confundida porque no logró relacionar la invitación con lo que estaba sucediendo.
Negó con la cabeza. "Estoy segura de que no tendré problemas" Añadió con la convicción que su vocecita le podía ofrecer, luego se quedó como piedra y frunció el ceño. "¿Por qué te acompañaría a donde Florian?" Preguntó sin pensar bastante confundida porque no logró relacionar la invitación con lo que estaba sucediendo.
