Beyond Hogwarts RPG - Foro de rol Play-By-Post ambientado en el mundo de Harry Potter
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Advertencia: ¡No te distraigas!
- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Aquí entre nos y que no salga de aquí (jajajaja), Gerald no trataba a todos sus pacientes de la misma manera: mujeres y niños bien portados recibían una atención totalmente diferente de la de los hombres. Los niños porque no podían ser no tratados bien y las mujeres... Él no podía tratar mal a una mujer, sin importar lo poco cooperativa o fastidiosa que fuera. Así era como lo habían educado en su casa.
Apenas pudo sentir el apretón en su mano y al igual que antes, tuvo que contener las ganas de reír cuando la vio hacer el intento de sentarse. Las acciones de Édith le causaban gracia pero como paciente le estaba haciendo pasar un mal rato, tan malo que le estaba causando un conflicto de sentimientos que le hacían desear no tenerla como paciente nunca más. Por situaciones como aquella, a veces y sólo a veces, prefería a los pacientes que exageraban sus males, porque una vez que obtenían la atención que deseaban no hacían modestos sus malestares.
Se le ocurrió que un poco de poción vigorizante le sería muy útil a ella en esos momentos pero también pensaba que tomar más pociones no le haría nada de provecho. Suspiro, algo cansado, si quería hacer que su paciente se sintiera mejor iba a tener que usar métodos más muggles arcaicos como taparla con una manta. "Vas a estar recostada hasta que yo diga lo contrario" le dijo, medio en broma-medio en serio, tomo una fulana manta del mismo color feo de su uniforme que estaba en la mesita y tapo a Édith con ella "Es una orden" así abusando de su supuesta autoridad como Sanador a ella no le daba por fingir estar bien. "Pero preferiría que no durmieras" agrego no por querer privarla del descanso, si no porque desconocía que cosas podía soñar luego de que la pócima la había hecho desmayar.
Apenas pudo sentir el apretón en su mano y al igual que antes, tuvo que contener las ganas de reír cuando la vio hacer el intento de sentarse. Las acciones de Édith le causaban gracia pero como paciente le estaba haciendo pasar un mal rato, tan malo que le estaba causando un conflicto de sentimientos que le hacían desear no tenerla como paciente nunca más. Por situaciones como aquella, a veces y sólo a veces, prefería a los pacientes que exageraban sus males, porque una vez que obtenían la atención que deseaban no hacían modestos sus malestares.
Se le ocurrió que un poco de poción vigorizante le sería muy útil a ella en esos momentos pero también pensaba que tomar más pociones no le haría nada de provecho. Suspiro, algo cansado, si quería hacer que su paciente se sintiera mejor iba a tener que usar métodos más muggles arcaicos como taparla con una manta. "Vas a estar recostada hasta que yo diga lo contrario" le dijo, medio en broma-medio en serio, tomo una fulana manta del mismo color feo de su uniforme que estaba en la mesita y tapo a Édith con ella "Es una orden" así abusando de su supuesta autoridad como Sanador a ella no le daba por fingir estar bien. "Pero preferiría que no durmieras" agrego no por querer privarla del descanso, si no porque desconocía que cosas podía soñar luego de que la pócima la había hecho desmayar.

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
En cuanto creyera que los síntomas habían desaparecido por completo, lo intentaría de nuevo. No podía fallar dos veces, además de que aquello le estaba causando más vergüenza que otra cosa. No era su intención pasar más tiempo del necesario en un hospital, ni porque el mismo fuese mágico. Prefería estar en casa y que su madre la consintiera cual niña pequeña, que le preparara su comida favorita y poder saltarse varios días de trabajo. Así la vida sería una papita todo sería mucho mejor.
Volvió a reírse cuando escuchó su orden. Aquel Sanador no sonaba tan autoritario como creía que debía hacerlo, pero de igual manera obedecería. Quizá lo que fuese que hiciera podría ayudarla a salir más rápido. No estuvo muy segura de sí podría seguir con lo último, y es que no creía poder evitar dormirse en algún punto. Mucho menos si se recostaba. Quizá una camilla no fuese lo más cómodo, pero con aquella cobija se sentía como si pudiese acurrucarse en cualquier momento. Se fijó en su mano lastimada y notó que la hinchazón parecía estar bajando, al menos eso estaba saliendo bien, cosa que le alegraba.
"Me temo que tendrá que mantenerme despierta hasta que mamá llegue" le dijo casi disculpándose, volviendo a verlo.
Volvió a reírse cuando escuchó su orden. Aquel Sanador no sonaba tan autoritario como creía que debía hacerlo, pero de igual manera obedecería. Quizá lo que fuese que hiciera podría ayudarla a salir más rápido. No estuvo muy segura de sí podría seguir con lo último, y es que no creía poder evitar dormirse en algún punto. Mucho menos si se recostaba. Quizá una camilla no fuese lo más cómodo, pero con aquella cobija se sentía como si pudiese acurrucarse en cualquier momento. Se fijó en su mano lastimada y notó que la hinchazón parecía estar bajando, al menos eso estaba saliendo bien, cosa que le alegraba.
"Me temo que tendrá que mantenerme despierta hasta que mamá llegue" le dijo casi disculpándose, volviendo a verlo.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
¿No le provocaba a Édith trabajar hasta mediodía nada más y qué los fines de semana fueran desde el viernes? Yo conozco un país donde eso es posible, allí podría encontrar un trabajo más acorde y todo.
El mismo podía reconocer que su autoridad no era más que un chiste y que la mitad de sus pacientes no le hacían mucho caso, así que su orgullo no se veía muy afligido cuando obtenía risas como respuesta. Justo como en esa ocasión, donde una medio sonrisa se dibujo en su cara. Al igual que Édith, poso su mirada sobre la mano herida y le alegro ver que al menos una de las pociones esta surtiendo efecto, lastima que esa felicidad no la compartiría su jefe cuando se enterará del pequeño percance que habían tenido allí.
Se paso una mano por el mentón, notando que debía afeitarse pronto, y sin pensarlo mucho asintió accediendo a la petición. Después de todo aquel día la Sala se encontraba un poco tranquila y su presencia no era requerida para la atención de algún otro paciente. Lo que si podía pensar un poco más era qué debía hacer para que ella no se durmiera, no podía ponerse a jugar snap explosivo con ella por lo que opto por hablar, pero tras leer el historial médico había varias cosas de su información básica que ya sabía y aquello le quitaba la oportunidad de hacer preguntas sencillas. Apoyo los antebrazos sobre la camilla, poniéndose un poco más cómodo, que más daba, tampoco es que iba a violar algún código sanador-paciente si en algún momento llegaba a hacer preguntas un poco personales, ¿verdad? ¿¡verdad?! Esta bien, mejor ir por lo seguro. "¿Dónde estudiaste?" le preguntó, ya sabía que ella había nacido en Francia pero a veces la gente no estudiaba en el lugar donde nacía, igual no la recordaba de Hogwarts (estaba seguro que la recordaría, mírenla que bonita era nada más) así que... Miro un pedazo de manta junto a sus brazos, ah, si, qué pregunta más estúpida.
El mismo podía reconocer que su autoridad no era más que un chiste y que la mitad de sus pacientes no le hacían mucho caso, así que su orgullo no se veía muy afligido cuando obtenía risas como respuesta. Justo como en esa ocasión, donde una medio sonrisa se dibujo en su cara. Al igual que Édith, poso su mirada sobre la mano herida y le alegro ver que al menos una de las pociones esta surtiendo efecto, lastima que esa felicidad no la compartiría su jefe cuando se enterará del pequeño percance que habían tenido allí.
Se paso una mano por el mentón, notando que debía afeitarse pronto, y sin pensarlo mucho asintió accediendo a la petición. Después de todo aquel día la Sala se encontraba un poco tranquila y su presencia no era requerida para la atención de algún otro paciente. Lo que si podía pensar un poco más era qué debía hacer para que ella no se durmiera, no podía ponerse a jugar snap explosivo con ella por lo que opto por hablar, pero tras leer el historial médico había varias cosas de su información básica que ya sabía y aquello le quitaba la oportunidad de hacer preguntas sencillas. Apoyo los antebrazos sobre la camilla, poniéndose un poco más cómodo, que más daba, tampoco es que iba a violar algún código sanador-paciente si en algún momento llegaba a hacer preguntas un poco personales, ¿verdad? ¿¡verdad?! Esta bien, mejor ir por lo seguro. "¿Dónde estudiaste?" le preguntó, ya sabía que ella había nacido en Francia pero a veces la gente no estudiaba en el lugar donde nacía, igual no la recordaba de Hogwarts (estaba seguro que la recordaría, mírenla que bonita era nada más) así que... Miro un pedazo de manta junto a sus brazos, ah, si, qué pregunta más estúpida.

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Coye, cierto… sobre todo si es para el gobierno para quien trabaja. Quizá en algún momento se mude, cuando llegue el gobierno serio que marque esas directrices.
Se imaginó que hablar seria su primera opción, porque no creía que pudiese hacer mucho más en una sala como aquella, pero que se acercara de esa manera le había afectado un poco. Lo miró con una sonrisita tonta cuando se acomodó a un lado de la camilla, aun no decidía si culpar a sus síntomas por la misma o simplemente a que el Sanador le parecía realmente lindo. Prefirió culpar a los síntomas, porque se estaba esforzando por cambiar esas reacciones en ella. Él era un Sanador y se suponía que fuese lindo y agradable con sus pacientes ¿no?
Escuchó su pregunta y le alegró creer por un momento que lo había podido engañar y que en realidad no sonaba francesa. Había conocido gente a la que no le agradaba solo por el hecho de ser extranjera y que pudiese ocultarlo de alguna manera no podía sino hacerla sentir bien. “Beauxbatons” le contestó agrandando un poco más su sonrisa, aunque prefiriendo no extenderse demasiado con ella. “Supongo que tú eres de Hogwarts” le dijo, casi asegurándoselo “La pregunta es… ¿Qué casa?” si, dirigir la conversación hacia él era lo mejor. Primero, porque no se sentía con ganas como para pensar en respuestas y segundo, porque muy dentro de ella, quería conocerlo. Además, sus compañeras de trabajo siempre hablaban de eso, sobre todo las más nuevas. Sobre si una u otra casa era la mejor, si la sala común de unos era mejor que la de los otros. Y aparentemente, la casa en la que quedabas hablaba mucho de la personalidad de cada uno.
Se imaginó que hablar seria su primera opción, porque no creía que pudiese hacer mucho más en una sala como aquella, pero que se acercara de esa manera le había afectado un poco. Lo miró con una sonrisita tonta cuando se acomodó a un lado de la camilla, aun no decidía si culpar a sus síntomas por la misma o simplemente a que el Sanador le parecía realmente lindo. Prefirió culpar a los síntomas, porque se estaba esforzando por cambiar esas reacciones en ella. Él era un Sanador y se suponía que fuese lindo y agradable con sus pacientes ¿no?
Escuchó su pregunta y le alegró creer por un momento que lo había podido engañar y que en realidad no sonaba francesa. Había conocido gente a la que no le agradaba solo por el hecho de ser extranjera y que pudiese ocultarlo de alguna manera no podía sino hacerla sentir bien. “Beauxbatons” le contestó agrandando un poco más su sonrisa, aunque prefiriendo no extenderse demasiado con ella. “Supongo que tú eres de Hogwarts” le dijo, casi asegurándoselo “La pregunta es… ¿Qué casa?” si, dirigir la conversación hacia él era lo mejor. Primero, porque no se sentía con ganas como para pensar en respuestas y segundo, porque muy dentro de ella, quería conocerlo. Además, sus compañeras de trabajo siempre hablaban de eso, sobre todo las más nuevas. Sobre si una u otra casa era la mejor, si la sala común de unos era mejor que la de los otros. Y aparentemente, la casa en la que quedabas hablaba mucho de la personalidad de cada uno.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Obvio que era lindo y agradable con todos sus pacientes, le pagaban por eso y eventualmente cuando terminará su especialización y le pagaran mucho más, iba a ser mucho más lindo y agradable.
Alzo la cabeza al escuchar el nombre del instituto, por unos segundos pensó que no le iba a responder semejante pregunta tan obvia porque ¿Dónde más iba a estudiar si no era en Beauxbatons? Por suerte la joven le había dado respuesta a su pregunta pendeja ingenua. Podía ser una paciente necia pero al menos tenía buen corazón. Aunque no tenía necesidad de hacerlo asintió cuando ella menciono su colegio, "Gryffindor" respondió con simpleza, totalmente ajeno a la intensión de Édith. Desde su punto de vista, quien debía hablar era ella, de lo contrarió se iba a quedar dormida si era él la única persona hablando.
Supuso que seguía su turno (¿iban a ir por turnos, no?) y opto por repetir la pregunta que ella le había hecho o al menos hacer una similar, "¿En Beauxbatons hay casas?" y que le perdonará la ignorancia pero nunca le había causado curiosidad conocer algo más que el nombre y la ubicación del resto de los colegios mágicos del mundo. Lo había planificado todo desde pequeño, para cuando de grande se encontrara en situaciones como esas, tener un montón de cosas que todos ya sabían pero él no con las cuales interrogar a sus pacientes.
Alzo la cabeza al escuchar el nombre del instituto, por unos segundos pensó que no le iba a responder semejante pregunta tan obvia porque ¿Dónde más iba a estudiar si no era en Beauxbatons? Por suerte la joven le había dado respuesta a su pregunta pendeja ingenua. Podía ser una paciente necia pero al menos tenía buen corazón. Aunque no tenía necesidad de hacerlo asintió cuando ella menciono su colegio, "Gryffindor" respondió con simpleza, totalmente ajeno a la intensión de Édith. Desde su punto de vista, quien debía hablar era ella, de lo contrarió se iba a quedar dormida si era él la única persona hablando.
Supuso que seguía su turno (¿iban a ir por turnos, no?) y opto por repetir la pregunta que ella le había hecho o al menos hacer una similar, "¿En Beauxbatons hay casas?" y que le perdonará la ignorancia pero nunca le había causado curiosidad conocer algo más que el nombre y la ubicación del resto de los colegios mágicos del mundo. Lo había planificado todo desde pequeño, para cuando de grande se encontrara en situaciones como esas, tener un montón de cosas que todos ya sabían pero él no con las cuales interrogar a sus pacientes.

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Siempre había escuchado cosas buenas y malas de cada casa en Hogwarts, incluso las había escuchado del colegio en sí, pero como sabía que nunca podría entrar, los alumnos le parecían más interesantes. Su respuesta le había gustado, aquella era la casa a la que Edward había pertenecido, la casa del león, de los valientes. Por lo que le habían explicado de cada una, esa se había convertido en su favorita, junto con la de amarillo. El Sanador Cowershof le parecía perfecto para esa casa, porque aquella parecía ser la que tenía a la gente más agradable.
En cuanto escuchó su pregunta arrugó la nariz, no estaba muy segura de si debía hablar, porque se suponía que los colegios se guardaban secretos entre sí o algo así. Pero él no era un espía y ellos ya no eran colegiales, así que creyó que no le haría ningún daño a nadie con lo que podía decir. Negó con la cabeza “Solo nos dividen por edades y sexo” le explicó. Eso había estado bien, no estaba refiriéndose a nada demasiado llamativo y estaba contestando lo que debía. Madame Maxime podría estar orgullosa de ella.
Y si la que seguía por preguntar era ella, pues solo podía esperar no ser demasiado entrometida con la que seguía “¿Por qué Medimagia?” le preguntó, mirándolo interesada, moviéndose sin recordar que se mareaba, solo para sentarse. Le agradaba saber las razones de una persona para elegir su carrera, creyendo que en algún punto, quizá guiada por las razones de los demás, ella podría encontrar alguna que la hiciera realmente feliz.
Se pasó la mano que no tenía hinchada por la cara, intentando despertarse más de esa manera. Quería darle toda su atención al Sanador.
En cuanto escuchó su pregunta arrugó la nariz, no estaba muy segura de si debía hablar, porque se suponía que los colegios se guardaban secretos entre sí o algo así. Pero él no era un espía y ellos ya no eran colegiales, así que creyó que no le haría ningún daño a nadie con lo que podía decir. Negó con la cabeza “Solo nos dividen por edades y sexo” le explicó. Eso había estado bien, no estaba refiriéndose a nada demasiado llamativo y estaba contestando lo que debía. Madame Maxime podría estar orgullosa de ella.
Y si la que seguía por preguntar era ella, pues solo podía esperar no ser demasiado entrometida con la que seguía “¿Por qué Medimagia?” le preguntó, mirándolo interesada, moviéndose sin recordar que se mareaba, solo para sentarse. Le agradaba saber las razones de una persona para elegir su carrera, creyendo que en algún punto, quizá guiada por las razones de los demás, ella podría encontrar alguna que la hiciera realmente feliz.
Se pasó la mano que no tenía hinchada por la cara, intentando despertarse más de esa manera. Quería darle toda su atención al Sanador.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Ah, no, si. A ella si podían 'haberle explicado' sobre las casas de Hogwarts pero él no podía saber nada más que los separaban por edad y sexo, me parece super injusta esta vaina, carajita, no jombre, tú si eres abusadora.
Pero no importa cuantas quejas exprese fuera de personaje, Gerald quedo satisfecho con saber que, aunque no tenían casas, había una especie de división en el colegio francés. Después de todo, eso de separar a los estudiantes en casas era algo muy de británicos, porque recordaba que en los colegios muggles también existía ese sistema.
Se quedó mirando fijamente a Édith por unos cuantos segundos después de escucharla pero reaccionó cuando la vio moverse, temiendo que volviera a desmayarse. Al ver que ella podía moverse por si sola, volvió a su posición anterior y pensó un poco más su respuesta. Por su silencio, cualquiera podría creer que no sabía porque era Sanador o que había una razón poco honrosa por la cual lo era pero... Pero la verdad era que nunca encontraba una respuesta adecuada a aquella pregunta. En esa ocasión se decidió por una bastante típica, "Mi mamá es medimago" le explicó, "Y desde niño pensé que esta era una profesión interesante, porque salvas vidas y descubres curas de enfermedades, así que decidí que de grande estudiaría lo mismo" alzo los hombros restandole importancia al asunto, era una historia del tipo: siempre tiene que haber un sanador en la familia.
"¿Por qué trabajar en el Ministerio Británico?" porque podía tener el mismo empleo en Francia, ¿no? Tampoco es como si el se hubiese detenido a pensar que quizás esa era una pregunta muy personal. Pero es que no había leído que ella tuviese algo así como una profesión en su historial sólo había leído: Empleado del Ministerio.
Pero no importa cuantas quejas exprese fuera de personaje, Gerald quedo satisfecho con saber que, aunque no tenían casas, había una especie de división en el colegio francés. Después de todo, eso de separar a los estudiantes en casas era algo muy de británicos, porque recordaba que en los colegios muggles también existía ese sistema.
Se quedó mirando fijamente a Édith por unos cuantos segundos después de escucharla pero reaccionó cuando la vio moverse, temiendo que volviera a desmayarse. Al ver que ella podía moverse por si sola, volvió a su posición anterior y pensó un poco más su respuesta. Por su silencio, cualquiera podría creer que no sabía porque era Sanador o que había una razón poco honrosa por la cual lo era pero... Pero la verdad era que nunca encontraba una respuesta adecuada a aquella pregunta. En esa ocasión se decidió por una bastante típica, "Mi mamá es medimago" le explicó, "Y desde niño pensé que esta era una profesión interesante, porque salvas vidas y descubres curas de enfermedades, así que decidí que de grande estudiaría lo mismo" alzo los hombros restandole importancia al asunto, era una historia del tipo: siempre tiene que haber un sanador en la familia.
"¿Por qué trabajar en el Ministerio Británico?" porque podía tener el mismo empleo en Francia, ¿no? Tampoco es como si el se hubiese detenido a pensar que quizás esa era una pregunta muy personal. Pero es que no había leído que ella tuviese algo así como una profesión en su historial sólo había leído: Empleado del Ministerio.

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Lo miró expectante, mientras le parecía que lo pensaba. A ella le gustaban esos momentos, en los que los demás reflexionaban acerca de lo que hacían y el porqué. Solo esperaba que le diera una buena respuesta y así la recibió en cuanto la escuchó. Eso estaba bien, todos tenían razones diferentes y esa era una que ella encontraba completamente valida. Sabía de varias personas que lo hacían en principio porque era el trabajo que sus familiares tenían y eso le parecía genial. Además, era una carrera muy noble, de mucha ayuda. Lástima que nunca hubiese sido de su interés estudiar algo así.
Miró la cobija por un momento, pensando en cómo explicarlo y luego volvió a mirarlo a él. En su antiguo colegio se les había impulsado a aprender idiomas y a interesarse por temas de política internacional, por eso era que en su trabajo actual no le iba tan mal. Ya había sido mesera, pasea perros, recepcionista, niñera… Tanto para magos, como para muggles y nada de eso había tenido tanto que ver con su educación mágica. Nunca había durado más de unos pocos meses en un trabajo hasta llegar al Ministerio, y sacando a aquel jefe que no le gustaba nombrar, se podía decir que era el mejor trabajo que había tenido.
"Porque…" comenzó, quizá alargándolo más de lo que debía "Puedo conocer a muchos tipos de personas" volvió a mirar la cobija, buscando algo más, aunque solo pensó en inventárselo "Y enterarme de cosas súper secretas de las que no puedo hablar" ok, sí, porque el trabajo le gustaba por la gente y porque le había durado, nada más. Lo miró de nuevo soltando una corta risa, porque creyó que podría hacer un chiste que esperaba que él entendiera "Y porque estoy secretamente enamorada de Barty Crouch". Y como ya había contestado, no dejaría pasar su oportunidad para hacer su pregunta, sobre todo porque notó que había algo importante que aún no sabía.
"¿Cuál es su nombre de pila, Sanador Cowershof?" claro, porque él parecía saber mucho de ella por el papel que tenía y ella nada, eso era verdaderamente injusto.
Miró la cobija por un momento, pensando en cómo explicarlo y luego volvió a mirarlo a él. En su antiguo colegio se les había impulsado a aprender idiomas y a interesarse por temas de política internacional, por eso era que en su trabajo actual no le iba tan mal. Ya había sido mesera, pasea perros, recepcionista, niñera… Tanto para magos, como para muggles y nada de eso había tenido tanto que ver con su educación mágica. Nunca había durado más de unos pocos meses en un trabajo hasta llegar al Ministerio, y sacando a aquel jefe que no le gustaba nombrar, se podía decir que era el mejor trabajo que había tenido.
"Porque…" comenzó, quizá alargándolo más de lo que debía "Puedo conocer a muchos tipos de personas" volvió a mirar la cobija, buscando algo más, aunque solo pensó en inventárselo "Y enterarme de cosas súper secretas de las que no puedo hablar" ok, sí, porque el trabajo le gustaba por la gente y porque le había durado, nada más. Lo miró de nuevo soltando una corta risa, porque creyó que podría hacer un chiste que esperaba que él entendiera "Y porque estoy secretamente enamorada de Barty Crouch". Y como ya había contestado, no dejaría pasar su oportunidad para hacer su pregunta, sobre todo porque notó que había algo importante que aún no sabía.
"¿Cuál es su nombre de pila, Sanador Cowershof?" claro, porque él parecía saber mucho de ella por el papel que tenía y ella nada, eso era verdaderamente injusto.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Movió uno de sus brazos para poder apoyar su cabeza contra su mano, la verdad era que tenia pocas horas de sueño y le estaba costando horrores no apoyarse por completo sobre la camilla y caer rendido de sueño, así que había optado por tomar una posición que lo obligara a mirar a Édith y evitar pensar de más en lo cómoda que se veía la camilla.
Que oportuna la respuesta que ella le había dado, porque sus expresiones cambiaron con cada cosa que ella decía, logrando escapar de las dulces garras del sueño. Primero asintió, totalmente de acuerdo con que podía conocer gente nueva, justo como él lo hacía al atender pacientes, luego, alzo una ceja, sorprendido al conocer que ella era una mujer que conocía secretos del Ministerio, y mentira o no, eso la hacía una persona interesante y por último soltó una carcajada, mucho más sonora de lo adecuado para un hospital. Desplazo la mano hacía su frente y se cubrió la boca con la otra, sin dejar de reír. Crouch Sr, a quien nunca llamaría Barty (¡por las barbas de Merlín! Édith qué irrespetuosa), era un hombre que en su momento había sido muy respetable y que había enviado a su propio hijo a Azkaban, él cual no debía ser tomado a la ligera pero aun sabiendo todo eso, Gerald no podía evitar reírse.
Cerro los ojos y contuvo la respiración unos segundos, parecía como si le estuviese doliendo algo pero solo estaba buscando contener su risa. Cuando creyó que dejaría de reír, abrió los ojos y volvió a mirarla "Me llamo Gerald" le contesto, 'Secretamente enamorada de Barty Crouch' bajo la mirada lentamente, apretando los labios y empezando a ponerse colorado, "Ah, perdón" murmuró para después volver a reírse. Que graciosa que era ella, ¿ya había pensado en dedicarse a la comedia?
Que oportuna la respuesta que ella le había dado, porque sus expresiones cambiaron con cada cosa que ella decía, logrando escapar de las dulces garras del sueño. Primero asintió, totalmente de acuerdo con que podía conocer gente nueva, justo como él lo hacía al atender pacientes, luego, alzo una ceja, sorprendido al conocer que ella era una mujer que conocía secretos del Ministerio, y mentira o no, eso la hacía una persona interesante y por último soltó una carcajada, mucho más sonora de lo adecuado para un hospital. Desplazo la mano hacía su frente y se cubrió la boca con la otra, sin dejar de reír. Crouch Sr, a quien nunca llamaría Barty (¡por las barbas de Merlín! Édith qué irrespetuosa), era un hombre que en su momento había sido muy respetable y que había enviado a su propio hijo a Azkaban, él cual no debía ser tomado a la ligera pero aun sabiendo todo eso, Gerald no podía evitar reírse.
Cerro los ojos y contuvo la respiración unos segundos, parecía como si le estuviese doliendo algo pero solo estaba buscando contener su risa. Cuando creyó que dejaría de reír, abrió los ojos y volvió a mirarla "Me llamo Gerald" le contesto, 'Secretamente enamorada de Barty Crouch' bajo la mirada lentamente, apretando los labios y empezando a ponerse colorado, "Ah, perdón" murmuró para después volver a reírse. Que graciosa que era ella, ¿ya había pensado en dedicarse a la comedia?

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Édith no era irrespetuosa. Ella jamás llamaría a su jefe de esa manera en su presencia ¿Crees que está loca? Es francesa pero, contrario a lo que pueda pensar la gente, no es estúpida. No creía que Gerald saliera corriendo a comentar lo que había dicho, o que tuviese tratos con aquel mago, así que dudaba que tuviera problemas por haberlo hecho. Ella solía bromear con aquello con sus compañeras de trabajo y es que su jefe no era la persona más agradable o amorosa del departamento. Si trabajaban con él, algo de humor debían tener para hacer todo más llevadero.
Volvió a reírse por escucharlo a él hacerlo. En serio, no quería pensar en que Gerald era lindo, pero no lo podía evitar y mucho menos viéndolo comportarse de esa manera. Y ese nombre, le parecía perfecto para él. “Sanador, por favor, estamos en un hospital” lo regañó a manera de juego, sonriéndole abiertamente. Aunque estuviese disfrutando mucho de poder reírse y tener una conversación que no tuviese que ver con papeles a entregar y sobre qué tal le había ido en el trabajo, sabía que debían dejar de hacer tanto barullo. Sobre todo porque otra paciente, una señora mayor que se encontraba a unas cuantas camillas de ellos, ya les estaba lanzando miradas nada agradables.
Volvió a reírse por escucharlo a él hacerlo. En serio, no quería pensar en que Gerald era lindo, pero no lo podía evitar y mucho menos viéndolo comportarse de esa manera. Y ese nombre, le parecía perfecto para él. “Sanador, por favor, estamos en un hospital” lo regañó a manera de juego, sonriéndole abiertamente. Aunque estuviese disfrutando mucho de poder reírse y tener una conversación que no tuviese que ver con papeles a entregar y sobre qué tal le había ido en el trabajo, sabía que debían dejar de hacer tanto barullo. Sobre todo porque otra paciente, una señora mayor que se encontraba a unas cuantas camillas de ellos, ya les estaba lanzando miradas nada agradables.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Irrespetuosa te dije. Aquel secreto estaría a buen resguardo con Gerald, quien solo lo recordaría cuando estuviera muy desocupado y aburrido, es decir, entre sus guardias nocturnas y luego se reiría solo, causando la preocupación de sus compañeros de trabajo. Después de todo él no era quien para divulgar los gustos secretos de sus pacientes, eso seguramente si violaba sabrá-Merlín-cual clausula de privacidad paciente-sanador.
Procuro recuperar la compostura tras escuchar las palabras de Édith, ciertamente estaban en un hospital donde había gente enferma que requería tranquilidad para poder recuperarse y él, que era un sanador y debía dar el ejemplo de cómo comportarse en aquel lugar, estaba arruinando el ambiente de calma que se esperaba allí. Después se quejaba de recibir muchos regaños por parte de su jefe. Se abanico el rostro con una de sus manos aun con la mirada baja, porque de repente le había dado mucho calor con tanta risa, "Lo siento, lo siento" se disculpo más con su paciente que con cualquiera otro que lo hubiese visto/escuchado reír, no es que no le importaran los demás enfermos de la sala, sino que no había visto a la señora mirándolos feo. No importaba que tan señoras y amargadas fueran, el tenía que velar por la comodidad de los pacientes.
Alzo la mirada, dirigiéndole una sonrisa apenada a Édith (o conteniendo las ganas de reír de nuevo) y decidió asumir nuevamente su rol de sanador con un "¿Cómo sigue tu mano?" que le había salido todo lo preocupado que su risa contenida le permitía.
Procuro recuperar la compostura tras escuchar las palabras de Édith, ciertamente estaban en un hospital donde había gente enferma que requería tranquilidad para poder recuperarse y él, que era un sanador y debía dar el ejemplo de cómo comportarse en aquel lugar, estaba arruinando el ambiente de calma que se esperaba allí. Después se quejaba de recibir muchos regaños por parte de su jefe. Se abanico el rostro con una de sus manos aun con la mirada baja, porque de repente le había dado mucho calor con tanta risa, "Lo siento, lo siento" se disculpo más con su paciente que con cualquiera otro que lo hubiese visto/escuchado reír, no es que no le importaran los demás enfermos de la sala, sino que no había visto a la señora mirándolos feo. No importaba que tan señoras y amargadas fueran, el tenía que velar por la comodidad de los pacientes.
Alzo la mirada, dirigiéndole una sonrisa apenada a Édith (o conteniendo las ganas de reír de nuevo) y decidió asumir nuevamente su rol de sanador con un "¿Cómo sigue tu mano?" que le había salido todo lo preocupado que su risa contenida le permitía.

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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Era bueno poder reírse de esa manera y mucho más lograr que otros lo hicieran ¿la risa no se suponía que era un tipo de medicina? A ella la estaba haciendo distraerse de lo que había sentido antes, de su mareo y de pensar en lo terrible que su mano lucía. Aunque tuvo que mirarla en cuanto él la mencionó. No veía demasiados cambios, sobre todo porque estaba vendada, aunque si él se refería a sentir dolor o algo por el estilo, no. No sentía nada. ¿Sería eso extraño o una reacción normal a la poción que le había dado? Quizá lo mejor sería decirlo.
Se mordió el labio inferior y lo miró nuevamente a los ojos "Creo que bien… pero no siento nada" claro, era mejor comenzar por ahí, si no estaba expulsando nada y las vendas se veían bien, no podía estar tan mal. Ni siquiera se veía más hinchada. "¿Eso es normal?" le preguntó en voz baja, haciendo todo lo posible por no entrar en pánico, esperando que fuese algún tipo de anestesia lo que hacía que no lo sintiera, porque perder una mano no estaba entre sus planes ¿Quién la querría sin una mano? ¿Qué podría hacer sin una mano?
Se mordió el labio inferior y lo miró nuevamente a los ojos "Creo que bien… pero no siento nada" claro, era mejor comenzar por ahí, si no estaba expulsando nada y las vendas se veían bien, no podía estar tan mal. Ni siquiera se veía más hinchada. "¿Eso es normal?" le preguntó en voz baja, haciendo todo lo posible por no entrar en pánico, esperando que fuese algún tipo de anestesia lo que hacía que no lo sintiera, porque perder una mano no estaba entre sus planes ¿Quién la querría sin una mano? ¿Qué podría hacer sin una mano?

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Alguien la iba a querer mocha, no te preocupes. O podía ponerse una prótesis y problema resuelto.
Busco a tientas el pergamino en el cual debía anotar el diagnostico del paciente, porque pensó que así podría olvidar la graciosa declaración, y fue anotando un par de cosas más antes de darle una respuesta a su paciente. Dudo unos instantes, porque no sentir nada podía ser una buena señal y no serlo al mismo tiempo, pero considerando que Édith tenía un buen semblante y no presentaba dolor, él asumía que se trataba de una buena noticia "No es anormal" contesto, luego miro su reloj, había transcurrido suficiente tiempo como para que la pócima empezara a hacer efecto así que decidió que era un buen momento para examinar la mano herida de su paciente.
De nuevo dudo y alzo su mirada, observándola fijamente, normalmente eran los sanadores más novatos los que mostraban tan poca confianza al tratar a los enfermos pero de nuevo, ella era la primera persona a la que atendía que sufría una reacción adversa al tratamiento. -Merlín- con tan solo recordarlo le daban escalofríos, así que debía tener mucho cuidado con todo lo relacionado a la mordida mientras ella estuviera bajo su cuidado. Pero primero debía buscar palabras más adecuadas para explicarle que sucedía con su mano porque no le había dado la mejor respuesta posible, "La pócima que te di, hace que tu mano se sienta lo más normal posible" le aclaro, tomándole la mano herida para examinar más de cerca las partes que no estaban cubiertas por la venda "¿No sientes absolutamente nada o no sientes nada inusual?" aprovecho para mover los dedos (de ella) con los suyos, buscando alguna reacción de su parte. Internamente le estaba rogando a Merlín y los cuatro fundadores que el movimiento no le causara dolor.
Busco a tientas el pergamino en el cual debía anotar el diagnostico del paciente, porque pensó que así podría olvidar la graciosa declaración, y fue anotando un par de cosas más antes de darle una respuesta a su paciente. Dudo unos instantes, porque no sentir nada podía ser una buena señal y no serlo al mismo tiempo, pero considerando que Édith tenía un buen semblante y no presentaba dolor, él asumía que se trataba de una buena noticia "No es anormal" contesto, luego miro su reloj, había transcurrido suficiente tiempo como para que la pócima empezara a hacer efecto así que decidió que era un buen momento para examinar la mano herida de su paciente.
De nuevo dudo y alzo su mirada, observándola fijamente, normalmente eran los sanadores más novatos los que mostraban tan poca confianza al tratar a los enfermos pero de nuevo, ella era la primera persona a la que atendía que sufría una reacción adversa al tratamiento. -Merlín- con tan solo recordarlo le daban escalofríos, así que debía tener mucho cuidado con todo lo relacionado a la mordida mientras ella estuviera bajo su cuidado. Pero primero debía buscar palabras más adecuadas para explicarle que sucedía con su mano porque no le había dado la mejor respuesta posible, "La pócima que te di, hace que tu mano se sienta lo más normal posible" le aclaro, tomándole la mano herida para examinar más de cerca las partes que no estaban cubiertas por la venda "¿No sientes absolutamente nada o no sientes nada inusual?" aprovecho para mover los dedos (de ella) con los suyos, buscando alguna reacción de su parte. Internamente le estaba rogando a Merlín y los cuatro fundadores que el movimiento no le causara dolor.

- Edith Chevalier
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
¿Prótesis? ¿PROTESIS? ¿Ves a ese hermoso rostro llevando una prótesis?
¿Qué se suponía que eso significaba? ¿Qué no fuera anormal lo hacía normal? Quizá ella solo había tenido ese efecto, quizá en ella la poción no estuviese funcionando. ¿Estaría bien? ¿Por qué Gerald no le decía nada? Cuando por fin habló, Édith intentó calmarse internamente, quería prestarle toda su atención para poder entenderlo, para escuchar lo que quería escuchar y saber que no estaba tan mal como había creído.
Asentía lentamente con la cabeza mientras lo escuchaba y luego lo pensó ¿Sentía algo inusual? No, claro que no. Quizá su mano solo estaba dormida. No sentía dolor ni molestia alguna. Cuando el sanador le tomó la mano, la francesa lo miró a los ojos solo por unos segundos antes de volver a mirar lo que hacía. "No estoy sintiendo nada" decidió comentarle, aunque tuvo que retractarse porque poco después de que él comenzara a moverle los dedos, en los mismos había comenzado a sentir un cosquilleo. "Ahora sí puedo sentir eso" le dijo sonando un poco más contenta que con su respuesta anterior. "¿Está eso bien?" le preguntó volviendo a mirarlo.
¿Qué se suponía que eso significaba? ¿Qué no fuera anormal lo hacía normal? Quizá ella solo había tenido ese efecto, quizá en ella la poción no estuviese funcionando. ¿Estaría bien? ¿Por qué Gerald no le decía nada? Cuando por fin habló, Édith intentó calmarse internamente, quería prestarle toda su atención para poder entenderlo, para escuchar lo que quería escuchar y saber que no estaba tan mal como había creído.
Asentía lentamente con la cabeza mientras lo escuchaba y luego lo pensó ¿Sentía algo inusual? No, claro que no. Quizá su mano solo estaba dormida. No sentía dolor ni molestia alguna. Cuando el sanador le tomó la mano, la francesa lo miró a los ojos solo por unos segundos antes de volver a mirar lo que hacía. "No estoy sintiendo nada" decidió comentarle, aunque tuvo que retractarse porque poco después de que él comenzara a moverle los dedos, en los mismos había comenzado a sentir un cosquilleo. "Ahora sí puedo sentir eso" le dijo sonando un poco más contenta que con su respuesta anterior. "¿Está eso bien?" le preguntó volviendo a mirarlo.

- Gerald Cowershof
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Re: Advertencia: ¡No te distraigas!
Un rostro hermoso no es impedimento para llevar una prótesis. Deja tus estereotipos discriminatorios.
Le dio una sonrisa tranquila, la respuesta que había obtenido era buena porque aunque no era excelente tampoco era pésima, y considerando lo que había ocurrido momentos atrás... Perfecto, eso significaba que aun tenia sensibilidad en sus dedos y que no requería quitárselos mayor preocupación en cuando a ese aspecto. Le iba a poner una nota en el pergamino en el que anotaba el avance de la situación: Necesidad de separación de un miembro del cuerpo: No necesario.
Pero si debía preocuparse por otras cosas como los efectos del veneno y si la mordedura causaría una infección o no. Anoto un par de cosas más en el pergamino, luego miro a su paciente a la cara con un gesto entre serio y amable, "Aun no puedo quitarte el vendaje. Pero voy a hacerte un par de pruebas más y luego dejare descanses hasta que vengan por ti" le informó, dándole un par de palmaditas de aliento en uno de los hombros. De la mesa tomo un palito muy delgado que terminaba en una esfera de cristal pequeña que recordaba a una bola de cristal. Introdujo el instrumento primero en uno de los frascos con pócimas y luego le dio un par de golpes con su varita, por último la acerco a la punta de los dedos de ella. "Si cambia de color nos dirá si el veneno sigue allí o no" explicó moviendo el palito-esfera sobre la mano vendada "No duele pero causa cosquillas" y tras decirle aquello, recorrió los dedos de Édith con el palito-esfera a lo largo, desde la palma hacia el dorso. Y que fuera lo que Merlín quisiera.
Le dio una sonrisa tranquila, la respuesta que había obtenido era buena porque aunque no era excelente tampoco era pésima, y considerando lo que había ocurrido momentos atrás... Perfecto, eso significaba que aun tenia sensibilidad en sus dedos y que no requería quitárselos mayor preocupación en cuando a ese aspecto. Le iba a poner una nota en el pergamino en el que anotaba el avance de la situación: Necesidad de separación de un miembro del cuerpo: No necesario.
Pero si debía preocuparse por otras cosas como los efectos del veneno y si la mordedura causaría una infección o no. Anoto un par de cosas más en el pergamino, luego miro a su paciente a la cara con un gesto entre serio y amable, "Aun no puedo quitarte el vendaje. Pero voy a hacerte un par de pruebas más y luego dejare descanses hasta que vengan por ti" le informó, dándole un par de palmaditas de aliento en uno de los hombros. De la mesa tomo un palito muy delgado que terminaba en una esfera de cristal pequeña que recordaba a una bola de cristal. Introdujo el instrumento primero en uno de los frascos con pócimas y luego le dio un par de golpes con su varita, por último la acerco a la punta de los dedos de ella. "Si cambia de color nos dirá si el veneno sigue allí o no" explicó moviendo el palito-esfera sobre la mano vendada "No duele pero causa cosquillas" y tras decirle aquello, recorrió los dedos de Édith con el palito-esfera a lo largo, desde la palma hacia el dorso. Y que fuera lo que Merlín quisiera.

