Beyond Hogwarts RPG - Foro de rol Play-By-Post ambientado en el mundo de Harry Potter
Reglas del Foro • Ambientación • Guía Nuevo Usuario • Celebridades Tomadas • Estudiantes • Adultos • Clases y Horarios • Copa de las Casas
Reglas del Foro • Ambientación • Guía Nuevo Usuario • Celebridades Tomadas • Estudiantes • Adultos • Clases y Horarios • Copa de las Casas
Yendo por ahí
- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
((>:0))
El destino definitivamente no era amigo de aquellos que engañaban, ¿eh? Pero suponía que Anisa era el peor de los males, porque se me ocurre alguien más que podría haberlos encontrado.
Ella volvía de los límites del bosque prohibido, porque alguien en los invernaderos había decidido que era graciosísimo mover de lugar las plantas que ella necesitaba para hacer una muestra comparativa del polen en épocas invernales. Caminaba apurada, porque sabía que estaba oscureciendo y la idea de estar allí afuera y sola era algo que no le llenaba el corazón de mariposas.
Notó a dos personas que parecían estar demasiado... hum. Eso. Y Anisa era de séptimo y creía que lo mejor que podía hacer era acercarse y decirles que deberían volver al castillo para evitar un castigo por promiscuidad (ella los había inventado, esperando que algún día se implementaran). Caminó en esa dirección, y sabía que le convenía porque tendría dos personas con las cuales volver al castillo antes de que cayera la noche.
El destino definitivamente no era amigo de aquellos que engañaban, ¿eh? Pero suponía que Anisa era el peor de los males, porque se me ocurre alguien más que podría haberlos encontrado.
Ella volvía de los límites del bosque prohibido, porque alguien en los invernaderos había decidido que era graciosísimo mover de lugar las plantas que ella necesitaba para hacer una muestra comparativa del polen en épocas invernales. Caminaba apurada, porque sabía que estaba oscureciendo y la idea de estar allí afuera y sola era algo que no le llenaba el corazón de mariposas.
Notó a dos personas que parecían estar demasiado... hum. Eso. Y Anisa era de séptimo y creía que lo mejor que podía hacer era acercarse y decirles que deberían volver al castillo para evitar un castigo por promiscuidad (ella los había inventado, esperando que algún día se implementaran). Caminó en esa dirección, y sabía que le convenía porque tendría dos personas con las cuales volver al castillo antes de que cayera la noche.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Anisa no era solamente una compañera de casa y año, cuando los viera iba a ser una homicida en potencia. Era extraño que mientras se acercaba, regocijándose en las cosas que iba a decir y todo su discurso sobre la moralidad y que realmente tenían suerte de que había sido ella y no una autoridad superior (porque ella juega a que es una autoridad a veces) la que los había encontrado violando alguna regla del colegio.
Estaba a pocos pasos cuando le pareció que la muchacha se parecía Rebecca. A Regulus solamente le veía la nuca (nuca que reconocía a años luz de distancia, pero es curioso como el cerebro no reconoce cosas cuando están en ambientes extraños) y la parte del rostro que podría haber visto estaba parcialmente cubierto por la mano de ella. Pero no podía ser Rebecca, así que continuó acercándose, acomodando el bolso sobre su hombro derecho.
Estaba a pocos pasos cuando le pareció que la muchacha se parecía Rebecca. A Regulus solamente le veía la nuca (nuca que reconocía a años luz de distancia, pero es curioso como el cerebro no reconoce cosas cuando están en ambientes extraños) y la parte del rostro que podría haber visto estaba parcialmente cubierto por la mano de ella. Pero no podía ser Rebecca, así que continuó acercándose, acomodando el bolso sobre su hombro derecho.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Ahora Anisa estaba verdaderamente cerca. Cerca como para ver las facciones del rostro de la porción femenina de esa máquina de repartir saliva que jamás hubiera imaginado que estaba conformada por ellos dos. Dio unos pasos más y se detuvo al estar a unos dos o tres metros de la espalda de Regulus, viendo de frente a Rebecca. -¡Se le parece mucho!- pensó sorprendida para sí, luego le contaría a su amiga sobre la clon promiscua que tenía en Hogwarts.
Se cruzó de brazos, y- entrecerró los ojos y dio dos pasos hacia el frente con la espalda levemente encorvada. -¿No es Rebecca?- era exageradamente parecida, pero el chico no era Rabastan (Anisa decía que podía olerlo).
Se cruzó de brazos, y- entrecerró los ojos y dio dos pasos hacia el frente con la espalda levemente encorvada. -¿No es Rebecca?- era exageradamente parecida, pero el chico no era Rabastan (Anisa decía que podía olerlo).

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
La boca de Anisa pasó de ser una línea ligeramente encorvada hacia arriba en las puntas a un completo cero, enorme, que poco a poco iba invadiendo el espacio libre en su boca. Sí era Rebecca, y si ese no era Rabastan, ya era suficiente como para que ella se escandalizara. Ahora que podía ver perfectamente bien a su compañera, más que sentir curiosidad por quién era el muchacho, sentía una incomodidad de haberla visto.
Tuvo que hacer lo que cualquier persona haría: aún cruzada de brazos se aclaró suavemente la garganta, avergonzada, para que su amiga supiera que ella estaba allí. Quizás le presentaría a ese chico y le explicaría que todo era un malentendido, o que lo hacía para molestar a Rabastan (cosa que Anisa consideraba apropiada, porque el chico era un cerdo maleducado que se la pasaba molestando a su Regulus).
Tuvo que hacer lo que cualquier persona haría: aún cruzada de brazos se aclaró suavemente la garganta, avergonzada, para que su amiga supiera que ella estaba allí. Quizás le presentaría a ese chico y le explicaría que todo era un malentendido, o que lo hacía para molestar a Rabastan (cosa que Anisa consideraba apropiada, porque el chico era un cerdo maleducado que se la pasaba molestando a su Regulus).

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Anisa ni había escuchado a Rebecca decir algo. En el momento en el que Regulus se había girado, había dejado de escuchar cosas: lo único que había en sus oídos era un silbido ruidoso y agudo que le estaba partiendo la cabeza. Era Regulus. Y Rebecca.
Abrió grandes los ojos, y sintió que los brazos ya no podía mantenerlos cruzados, así que los dejó caer a los costados. El bolso que llevaba sobre un hombro se deslizó y cayó junto a ella, probablemente cubriendo el ruido de su corazón haciéndose mil pedazos. Regulus, a quien había admirado y idolatrado desde siempre... Rebecca, a quien había considerado una amiga y la quería y respetaba. Hizo su mejor esfuerzo por detener las lágrimas que amenazaban escapar de sus ojos.
Abrió grandes los ojos, y sintió que los brazos ya no podía mantenerlos cruzados, así que los dejó caer a los costados. El bolso que llevaba sobre un hombro se deslizó y cayó junto a ella, probablemente cubriendo el ruido de su corazón haciéndose mil pedazos. Regulus, a quien había admirado y idolatrado desde siempre... Rebecca, a quien había considerado una amiga y la quería y respetaba. Hizo su mejor esfuerzo por detener las lágrimas que amenazaban escapar de sus ojos.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
El nudo que se le había formado en la garganta lo trató de hacer desaparecer tragando saliva. Los miró a ambos, deteniendo la vista en los ojos de Rebecca primero y luego en los de Regulus, y se dio cuenta que los odiaba, los odiaba por que Rebecca sabía. Sabía, y... ¿y esa charla sobre cómo debía disimular? ¿Disimular para que ella pudiera quedarse con Regulus, a pesar de estar comprometida? ¡El descaro!
Le cayeron lágrimas por las mejillas de todos modos, inhaló rápidamente por la nariz, y se agachó para recoger su bolso del piso, sin poder hablar. Se sentía dolida y traicionada.
Le cayeron lágrimas por las mejillas de todos modos, inhaló rápidamente por la nariz, y se agachó para recoger su bolso del piso, sin poder hablar. Se sentía dolida y traicionada.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Ahora Rebecca ya no se atrevía y Regulus elegía no hacer nada cuando no sabía qué hacer, ¿por qué no se les había ocurrido hacer uso de esas capacidades unos momentos antes?
Volvió a incorporarse con el bolso nuevamente aferrado a su hombro. Sentía que se le iban a debilitar las rodillas en cualquier momento, pero era solamente la sensación. Comenzó a mover suavemente la cabeza de lado a lado, negando con ésta. Pero eso no le quitaba nada de cierto a la situación, y Anisa miró a Rebecca, decepcionada. "¿P-?" hizo un esfuerzo para que los labios le dejaran de temblar un segundo "¿Por qué?". No podía ni mirar a Regulus.
Volvió a incorporarse con el bolso nuevamente aferrado a su hombro. Sentía que se le iban a debilitar las rodillas en cualquier momento, pero era solamente la sensación. Comenzó a mover suavemente la cabeza de lado a lado, negando con ésta. Pero eso no le quitaba nada de cierto a la situación, y Anisa miró a Rebecca, decepcionada. "¿P-?" hizo un esfuerzo para que los labios le dejaran de temblar un segundo "¿Por qué?". No podía ni mirar a Regulus.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Anisa casi que se atraganta con sus propias emociones, porque escuchar que Regulus dijera eso era igual a llenarle el corazón de plomo. Y Rebecca no parecía más que empeorar su situación. De acuerdo, lo entendía: Rebecca era bonita, talentosa, encantadora, simpática y atractiva; Anisa no era nada de esas cosas. Pero enterarse así que las diferencias habrían de dejarla en la miseria emocional era un poco brusco para su gusto.
"¿No hay... no hay razón específica?" preguntó, incrédula, ahora mirando a Regulus. Si pudiera decirle con la mirada lo mucho que le dolía saberse rechazada en todas las formas posibles, se sentiría mucho mejor. Pero no podía, así que solamente lo miraba con su mejor expresión de dolor, aunque las lágrimas habían dejado de fluír, afortunadamente.
"¿No hay... no hay razón específica?" preguntó, incrédula, ahora mirando a Regulus. Si pudiera decirle con la mirada lo mucho que le dolía saberse rechazada en todas las formas posibles, se sentiría mucho mejor. Pero no podía, así que solamente lo miraba con su mejor expresión de dolor, aunque las lágrimas habían dejado de fluír, afortunadamente.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Anisa no dijo nada, solamente apartó la mirada de ambos. Una parte en su cabeza le decía que al menos no era algo puramente hormonal de ellos dos, y la otra parte amenazaba con arrojarse al lago desde la torre de Astronomía.
"Okay" dijo simplemente. Sacó del bolsillo de la túnica un pañuelo que ella una vez le había dado a Regulus y él le devolvió, como si se tratara de algo sin importancia para él, para secarse el rostro mientras se daba media vuelta. No podía hacer nada ahora, pero habría de hacer algo apenas llegara a la sala común.
"Okay" dijo simplemente. Sacó del bolsillo de la túnica un pañuelo que ella una vez le había dado a Regulus y él le devolvió, como si se tratara de algo sin importancia para él, para secarse el rostro mientras se daba media vuelta. No podía hacer nada ahora, pero habría de hacer algo apenas llegara a la sala común.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Reguló su respiración mientras caminaba, porque su cabeza no dejaba de hacerle volver a vivir lo que había visto y oído. Era cruel la forma en la que se torturaba internamente sin poder evitarlo, pero al menos le servía de excusa de por qué Regulus no estaba interesado en ella. Quizás era porque siempre había amado a Rebecca, y que por eso rechazaba todas sus directas. De todos modos, eso no justificaba nada.
Apuró el paso, ahora que se sentía más en control de sí misma. Si haber sido una buena amiga y una admiradora fiel había resultado en una cuchillada por la espalda, quizás ser exactamente lo contrario la llevaría a algún lugar en la vida. -¿¡Cómo pudieron!?- los dos la habían traicionado horriblemente, según su entender. Y era completamente inmerecido.
Apuró el paso, ahora que se sentía más en control de sí misma. Si haber sido una buena amiga y una admiradora fiel había resultado en una cuchillada por la espalda, quizás ser exactamente lo contrario la llevaría a algún lugar en la vida. -¿¡Cómo pudieron!?- los dos la habían traicionado horriblemente, según su entender. Y era completamente inmerecido.

- Anisa J Arkwright
- Puntos: 0
- Mensajes: 198
- Registrado: 07 Dic 2007 01:24
- Ubicación: Londres
- Contactar:
Bien hacía Rebecca en no querer acercarse a Anisa, era lo mejor que podía hacer por el bien de todos. No había nada que pudiera decirle o hacer para hacerla sentir mejor o enmendar lo que había roto. Si hubo amistad entre ellas, era seguro que eso había acabado. Y jamás le creería que se sentía mal, o que se arrepentía. Nadie se arrepentiría de besar a Regulus Black. Nadie podía ser tan malagradecida como para no sentirse la persona más afortunada de la tierra al saberse querida por él.
Cerró los ojos un instante, sonriéndose, quería hacerles daño. No en el sentido físico, claro. Quería devolverles todo lo que habían destruído en ella, y esperaba poder ser útil en esa tarea.
((Suerte, Rebecca. Yo ya dejo el thread, no tengo con qué contribuír))
Cerró los ojos un instante, sonriéndose, quería hacerles daño. No en el sentido físico, claro. Quería devolverles todo lo que habían destruído en ella, y esperaba poder ser útil en esa tarea.
((Suerte, Rebecca. Yo ya dejo el thread, no tengo con qué contribuír))

