Había pasado de vivir en una familia tan rica como lo era la suya a quedar en la calle de un día para el otro, con nada más que un baúl de ropa. Y había pasado de vivir en una mansión con grandes habitaciones y elfos a su servicio, a vivir en una de esas habitaciones pequeñas y espantosas para la gente que estaba de paso (o que no tenía ni un knut ahorrado, como ella). El cambio había sido extremo, pero se había adaptado: ya no era rica. Ya ni siquiera era la Dora que había cursado en Hogwarts. Esa Dora había hecho tantas malas amistades en sus siete años de estudios que, al momento de necesitar ayuda, se dio cuenta de que estaba sola. Cuando las facilidades y los contactos de la vida que tenía habían desaparecido, Dora había quedado completamente sola en el mundo.
Ahora Dora trabajaba en donde podía. El verano anterior había servido helado en Florian Fortescue y en la actualidad atendía por las tardes en una tienda de dulces, también en el Callejón Diagon. No se animaba a salir a trabajar en el mundo muggle, pero tampoco lo necesitaba. Tenía un lindo rostro y podía estar todo el día con una sonrisa (falsa) de oreja a oreja si el trabajo lo requería, así que no había tenido problemas consiguiendo puestos de atención al público o ventas dentro de Callejón. Y de a poco se había armado económicamente, al punto de atreverse a mirar los clasificados de alquileres de vez en cuando.
Todos los días buscaba departamentos baratos que no fuesen muggles, pero nunca encontraba nada que pudiese pagar y le dejase algún saldo de dinero para vivir. Ese día estaba leyendo el diario y tomando un café horrible (pero barato) en el Caldero Chorreante, cuando vio el anuncio de Mason. A comparación de otros, le pareció totalmente accesible en cuanto a dinero. Ya sabía cuánto costaban los departamentos del edificio nuevo, porque mucha gente hablaba de eso allí, y ella paraba la oreja para escuchar.
Mason Storstrand escribió: ↑17 Mar 2020 18:50Publicación: El Profeta Diario
Fecha: 18 de marzo, 1990
Categoría: Se busca
Mensaje:
- Se busca flatmate/s para rentar unidad en Occamy Heights de una o dos habitaciones. Dispuesto a compartir el apartamento, las tareas del hogar y los gastos con más de una persona. Soy una persona responsable, poco ruidosa, y de sueño profundo (no ronco, y si roncás no me molesta). Si te interesa, mandame una lechuza. -Mason S.
Dora no dudó demasiado y fue hasta su habitación para escribirle:
Mason, qué tal,
Estoy buscando compartir uno de los departamentos de dos habitaciones. Si no tienes problema con que sea mujer, avísame y podemos coordinar. Trabajo y no estudio, tengo un ingreso fijo y no planeo mudarme a otra ciudad por muchos años.
Puedes mandarme esta lechuza en respuesta, pero si se llega a poner de mal humor y se vuela antes de que me respondas, puedes enviarme otra al Caldero Chorreante.
Saludos,
Dora Archivald



