Nombre completo:Ethel Flemming
Casa y año:
Hufflepuff, 5to.
Padres:
Ambos muggles. Para ser más específicos: squib.
Personalidad:
• Luce y actúa como una auténtica muggle: siempre desorbitada, se impresiona hasta con los trucos de magia más básicos. Es temerosa, introvertida, paranóica y exageradamente respetuosa. Esquiva relaciones por sentirse inferior a los demás. Es de las personas que se la viven admirando a otros en silencio y guardándose todo lo que les pasa por la mente.
• Tiene muchos complejos, empezando desde los físicos -odia los lentes- hasta las más simples características de personalidad, como si su vida fuera demasiado absurda como para entablar conversaciones, algo que no se le da en absoluto. Es común que cuando se pone nerviosa, comience a tartamudear.
• Algunas veces parece que no presta atención a la gente porque sufre de un grave déficit de atención; esto se refleja en una actitud sumamente distraída que fácilmente desespera a cualquiera. Tiene la mala costumbre de disculparse por cualquier cosa y desquitar su permanente nerviosismo mordiéndose las uñas (algunas veces, hasta mechones de cabello).
• Ella misma se considera tan poco atractiva que cualquier halago -aunque sea hecho por cortesía o amabilidad- lo toma como burla y ofensa. Por la misma razón, tiene tanta paranoia acumulada que cualquier amable acercamiento lo recibe de forma ingrata y asocial. Es de las personas que no gustan de tomar riesgo en absoluto, predisponiéndose a únicamente aquellas cosas que conoce, de ahí su dificultad con adaptarse al mundo mágico (siempre creció con squibs y gente muggle). De vez en cuando es presa de potentes ataques de nervios.
Familia:
Los más lejanos son todos magos. Sus padres son squib, y fue criada como muggle desde toda la vida; es hija única. La relación con sus padres es casi nula, nunca han sido muy comunicativos ni afectivos con ella (pasan la mayor parte del tiempo trabajando), tampoco son muy apegados con el mundo mágico, están perfectamente adaptados a rutinas muggles.
• Su madre, Linette Flemming, es maestra de Medicina en una universidad londinense. Suele aterrar a su hija contándole sobre sus años de práctica como doctora con relatos de pacientes y demás enfermedades.
• Su padre, Orson Flemming, trabaja en una oficina. Hasta la fecha, Ethel ignora a qué se dedica; “sale por la mañana y regresa en la noche”, dice cuando le preguntan por él.
Historia:
Su reputación social es un rotundo fracaso, al igual que su trayectoria estudiantil. Si acaso ha logrado llegar hasta el quinto año, ha sido con las notas más bajas y miserables de la historia de Hogwarts; aparte de ella, no existe nadie tan impaciente por graduarse y volver a la vida muggle. Porque ella misma se considera squib y le cuesta tanto adaptarse al mundo mágico, se siente como una extraña y no ha entablado relaciones prácticamente con nadie. En clases es la que peor sale, la de preguntas obvias, la que termina siempre copiando.
Apariencia:
• Tan común como para pasar siempre inadvertida. De estatura media (166 cm) y complexión delgada, hasta cierto punto de alfeñique. Ojos verdes y cabello castaño, que cae quebrado por debajo de los hombros. Se peina siempre igual: media coleta.
• De mirada nerviosa, insegura y distraída; busca evitar contacto visual con las personas, por lo que se le ve a menudo fijando la vista en puntos inexistentes, pretendiendo pensar en algo muy profundo e importante.
• Tiene la vista bastante atrofiada y su graduación está muy por encima del promedio, así que absolutamente dependiente de los lentes; sólo se los quita para limpiarlos y a la hora de dormir. El uniforme lo lleva siempre limpio y arreglado. Nada de accesorios, simpleza ante todo.
Defectos y virtudes:
- Es sumamente inocente y crédula; cualquier cuento que le inventen, se lo creerá. Evita confrontaciones y el éxito ajeno la inhibe.
+ Pasada la barrera de la incomodidad social, pudiera tratarse de las amigas más fieles que se encuentren, aún más que un perro. Dispone de una gran gama de excéntricos y raros temas de conversación.
Algo más:
Le agrada:
• Escribir para sí misma en forma de diario. Esto es porque siempre tiene muchas cosas que decir pero pocos o nadie que la escuche (de todas maneras se aterraría con la idea); es como su terapia personal.
• El Quidditch, pero desde lejos y sin practicarlo personalmente. Es fan de todos los jugadores de todas las casas.
Prefiere evitar:
• Animales grandes: Digamos, más grandes que un perro mediano, ya que las lechuzas no representan tanto problema. La clase de Cuidado de Criaturas Mágicas es su gran pesadilla, no tiene tacto para tratar bestias: teme que le muerdan una mano y/o arranquen el brazo.
• Alumnos de Slytherin: Les tiene particular miedo.