Nombre completo:Deborah ‘Debbie’ Harding
Casa y año:
Hufflepuff 6to
Padres:
Ambos magos
Personalidad:
Deborah (Debbie para los amigos) puede ser muchas cosas menos estúpida, desde niña ha sabido que le conviene y que no, siempre sabe cuando ponerse límites a pesar de ser un tanto desinhibida y despreocupada. Se enoja por cosas sencillas y se contenta por tonterías, no es que sea neurótica, pero así como es feliz puede no serlo en cuestión de segundos, nada grave que una buena noticia no pueda solucionar. Es adolescente, tal y como la naturaleza manda, tiene sus altos, sus bajos y sus días hormonales.
Le gusta hacer sociales, los días con sol y las flores silvestres, le agrada pensar que es una persona normal, otra más del montón, porque aparte de ser tremendamente perezosa y con poca disposición al compromiso, no hay nada que destaque en ella; si omitimos sus ocasionales comportamientos fuera de lo común: se quita los zapatos en clase para entenderla mejor, no usa medias en los días soleados, come con tenedor en vez de cuchara o simplemente se pone pantalón cuando debería usar la falda del uniforme.
Jamás será tan femenina y delicada como la mayoría de sus compañeras de clase, pero pone el mayor esfuerzo en no cerrar las puertas con fuerza, llevar las uñas limpias, sentarse con las piernas cruzadas y no meter el cabello en la comida. No entiende porque la gente debe dedicarse a amar a una sola persona cuando pueden hacer felices a muchas a la vez y ser feliz al mismo tiempo, en lo personal cree, que es una actitud muy idiota y egoísta eso de la monogamia, el amor debe ser libre e ilimitado, los hippies no podían haber tenido más razón.
Hay muchas cosas que no entiende, la verdad. No es muy amiga del estudio, es una de las cosas que más le aburre en el mundo, hacer deberes e involucrarse en actividades escolares que requieran el uso completo de sus neuronas no es algo a lo que dedica su tiempo libre. Esto no significa que sea idiota o tenga problemas de aprendizaje, solo no va a gastar sus capacidades intelectuales (dudosas a pesar de todo) complaciendo a los profesores y a su madre.
Familia:
La madre de Deborah, Penelope Harding, creció rodeada de comodidades, en un hogar lleno de reglas y obediencia absoluta, era la oveja negra de la familia todo lo opuesto a su hermana Charlotte quien era el orgullo de sus padres; y a pesar de todos los pronósticos no fue ella quien metió la pata, Charlotte había quedado embarazada aun antes de terminar sus estudios en Hogwarts. Después de lo que le había sucedido a su hermana mayor y dispuesta a no pasar por lo mismo, Penelope se esforzó por conseguir un buen futuro, un buen marido y dar toda la ayuda posible a su hermana.
Dos años después de graduada de Hogwarts, casa Ravenclaw y calificaciones excelentes, se caso con un joven estúpido con una bóveda llena de dinero en Gringotts: Henry O'Herlihy. El matrimonio no funciono y decepcionada de todo, prefirió seguir adelante ella sola con una prometedora profesión de escritora, una visión clara de lo que buscaba y una hija a la cual criar. Nunca quiso que su hija llevara el mismo apellido del idiota padre, por miedo a que la estupidez se heredara, pero nunca se negó a que el hombre viera a la niña o la ayudara con los gastos. Actualmente, Penelope trabaja para la Corazón de Bruja y su columna es una de las más leídas y solicitadas, sabe cómo mantener feliz al público no hay duda de eso, sin embargo este trabajo es una tapadera (que produce buenos ingresos como no), alternando su responsabilidades con la revista, escribe una columna en el Profeta (o el periódico que quiera publicarle) con fuertes críticas contra el ministerio, los malos malotes y todo aquello que oprima a la sociedad mágica, bajo un seudónimo por supuesto.
Honestamente, Deborah cree que su madre muy en el fondo es una estúpida, arriesgando su vida con una actitud tan imprudente. Tampoco soporta a su padre, ni a su familia paterna, ni a sus abuelos maternos (que en paz descansen), todos son demasiado superficiales para su gusto, por suerte Henry volvió a casarse y tiene más familia, y ya no la acosa tanto con eso de heredar... Tiene un par de medio-hermano varios años más pequeños: Tobias (08) y Robert (06), a quienes apenas trata pero les envía dulces de Hogsmeade cada vez que puede y sale a pasear con ellos en los veranos, para no crearse fama de mala hermana.
Actualmente vive en Londres con su madre, en un departamento bien acomodado en un barrio mágico de clase media alta. Por otra parte, se llevan muy bien con Juliette, la hija de Charlotte, y suelen invitarla a pasar las navidades junto a ellas, Debbie le escribirle cartas muy a menudo, contándole lo que hace dentro del castillo, ya que estando en Hogwarts no puede verla una vez al mes, al contrario de su madre.
Altura:
166 cm
Apariencia:
Es de contextura delgada, piel clara tirando a pálida y aspecto de niña buena y adorable. Se permite pecar de vanidosa en una sola cosa: su cabello, lo tiene por naturaleza castaño claro y extrañamente las puntas se le ven rubias (algo terrible enserio, no quiere verse como una rubia tonta) y largo hasta media espalda, le gusta que huela a frutas, así que gasta gran parte de su quincena en champús con olores; naturalmente es ondulado, pero lo alisa, riza o despeina según el clima: los días con sol le toca rizado.
Tiene unos enormes ojos marrones que suelen ser muy expresivos, y una sonrisa preciosa, acompañada de unos dientes que quizás no lo son tanto. Sabe que no es muy bonita, tiene una belleza promedio que no destaca en la multitud, pero no usa miles de capas de maquillaje para resaltar lo que no tiene, aprendió a conformarse y a darle un buen uso a lo que tiene. Posee un estilo de vestir muy suyo y muy sencillo, cero cosas estrambóticas o reveladoras, ella no tiene que mostrar, todo lo que tiene esta bien proporcionado sin nada que llame la atención. Le gustan los accesorios uno a la vez, nada de andar sobrecargada.
Defectos y virtudes:
Defectos de fabrica: Se enoja con facilidad, muchísima. No le gustan las cosas que todo el mundo hace y una de las cosas que más la enojan (son muchas, y puede pasar con mala cara todo el día por eso) es que algo que le guste mucho se ponga de moda. Le estresan los ruidos constantes y que le digan que debe hacer y que no, tampoco le gusta que escondan sus cosas y que se coman su postre favorito ¿Ya dije que se enojaba por cosas sencillas?
Virtudes de nacimiento: Es buena chica, amable y sincera, cualidades muy propias de su casa, pero no puede evitar decir lo que piensa y -a veces- hacer lo que siente, si hay algo que no le gusta solo dirá lo que piensa al respecto sin analizar mucho las consecuencias. Es inteligente y astuta cuando se lo propone pero no es algo que pase con frecuencia.
Algo más:
. No tiene mascota, tampoco quiere una.
. No le gusta la revista para la que su madre trabaja, tampoco le gusta que ella le mande maquillaje de muestra y le pida una ‘opinión sobre el producto’. Suele regalarles las pinturas a sus compañeras de clases para que ellas opinen en su lugar.
. Adora las verduras y come todas las que le son posibles en el desayuno, almuerzo y cena. Rehuye de las carnes y las harinas. Sin embargo su postre favorito es la Victoria Sponge, lucha por un pedazo de ella en cualquier momento.
. La gran mayoría de las personas le cae bien, es un poco complicado que alguien le desagrade, hasta los Slytherin le agradan.
. Durante el verano de 1980 tuvo algo parecido a una revelación, después de que su padre y su madre le diesen una larga charla sobre la importancia de obtener buenas calificaciones en los TIMOs (que no obtuvo): decidió que iba a aprovechar ese talento que posee para el Quidditch –o que sus compañeros dicen que tiene- y se convertiría en una buena jugadora, así cuando terminase la escuela tendría algo a que dedicarse. Sera cazadora pero no puede asegurar nada en cuestión a la puntualidad y la asistencia a los entrenamientos. No puede.
