Ya que ella tenía problemas con la ropa, as in problemas de obsesión, se tomaba muy enserio las combinaciones. Pero, ok, incluso ella había pensado asistir con otro atuendo mucho más
glamoroso que podría haber dejado en duda su
yacuestionable sentido de la moda.
Irene al menos, tenia una visión diferente de pedir una cita que los chicos, porque un
no lo sentía como algo grave, ¿la rechazaban y luego qué? el despecho le iba a durar algo así como un par de semanas, pero y ¿si después no podía volver a tratar al chico como siempre? Ugh, no, no. Mejor usar métodos como ese, donde si él no hubiese llegado pues... realmente nunca se iba a enterar a quien planto, ¿no?
Oh, Gryffindor ¿por qué le hacía esa pregunta? "Uhhhhmmm..." murmuro, pasando su mirada de Scott a la mesa y de nuevo a Scott, "Bueno, podemos comer" ofreció señalando la mesa con una mano "y hablar" lo clásico que se hacía en una cita según esas revistas teen que le gustaba leer. Alguien estaba esperando demasiado de ella, la verdad era que había llegado ahí en plan de divertirse y honrar el espíritu de San Valentin:
casar gente y evitar que los hombres vayan a la guerra celebrar el amor y la amistad.