Más que frialdad inglesa, superficialidad e individualismo escondido tras una máscara de refinamiento, educación y elegancia. Así que ojito, no todos son como Gerald.
Se inclino hacia un costado acercándose más a Queenie, para poder escucharla con más claridad; de la guerra de Vietnam, solo sabía que los hippies habían hecho protestas hasta el cansancio durante la década pasada y principios de la actual. La escucho atento, sin perder detalle.
"Hay muchas cosas que no podemos aprender solos, y muchas veces no tenemos quien no las enseñe", le sonrió apretándola un poco más; "En tu caso, seguro que tu hermano siempre estuvo allí, aunque no lo vieras" le acaricio el brazo, para darle ánimos.
Miro hacia delante unos segundos, a pesar de ir más despacio, ya habían llegado a las escaleras. No podía bajarlas a ciegas.
Beyond Hogwarts RPG - Foro de rol Play-By-Post ambientado en el mundo de Harry Potter
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- Gerald Cowershof
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((Sorry... Intentaba, pero no podía ;_; ¡Gerald no salía! [?]))
Apretó más a la muchacha, le gustaba abrazarla y verla sonreír.
Sonrió, al paso que iba no dejaría de soñar con Queenie (y sus sonrisas) durante toda la semana, hasta podían acusarlo de acoso, esas relaciones profesor-alumna son ilegales.
Sonrió grande, aun más grande, los labios de Queenie lo hacían sentir tan bien, que no necesitaría comer, pero ella si. Llevo sus pulgares a los lados de los labios de ella, empujándolos para que sonriera grande, "Por nada" bajo su mano por el brazo de la pelirroja, para tomar la de ella.
"¿Qué dices?" le preguntó, comenzando a bajar las escaleras a buen ritmo "¿Qué me da pena qué...?" continuó, fingiendo que no le había escuchado. Si bromear la hacía sonreír, el colaboraba.
Apretó más a la muchacha, le gustaba abrazarla y verla sonreír.
Sonrió, al paso que iba no dejaría de soñar con Queenie (y sus sonrisas) durante toda la semana, hasta podían acusarlo de acoso, esas relaciones profesor-alumna son ilegales.
Sonrió grande, aun más grande, los labios de Queenie lo hacían sentir tan bien, que no necesitaría comer, pero ella si. Llevo sus pulgares a los lados de los labios de ella, empujándolos para que sonriera grande, "Por nada" bajo su mano por el brazo de la pelirroja, para tomar la de ella.
"¿Qué dices?" le preguntó, comenzando a bajar las escaleras a buen ritmo "¿Qué me da pena qué...?" continuó, fingiendo que no le había escuchado. Si bromear la hacía sonreír, el colaboraba.

- Gerald Cowershof
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((Si va, si va, yo cierro, yo cierro. Hahahahaha, uuuh, yo creía que no era sexy o_oU))
Acompaño la risa de la texana, sin detenerse y bajando con algo más de prisa, si no cuando llegaran al comedor no habría ni una pieza de pan. Movió la cabeza de un lado a otro apenas girándose a verla "Las únicas americanas vulgares" comenzó a hablar, haciendo pausas largas entre las palabras, "Y poco sofisticadas. Son las de San Francisco" aclaró, te aseguro que tenía buenas razones para afirmarlo, todas gruñonas y desagradables.
Gerald podía soportar a esa freak, con pecas incluidas, sin llegar a quejarse. Apuesto sus estampas de animales, que son casi sagradas, a que si es capaz, porque es todo paciente y lindo ¡Ja!.
Continuaron bajando, hasta llegar al Gran Salón, donde comieron y charlaron felizmente, sin que ninguno de los dos se ahogara, fueron felices, comieron perdices, y se fueron cada uno a su habitación. Y No digo más, porque tengo hambre, mucha hambre.
((¿Fin?))
Acompaño la risa de la texana, sin detenerse y bajando con algo más de prisa, si no cuando llegaran al comedor no habría ni una pieza de pan. Movió la cabeza de un lado a otro apenas girándose a verla "Las únicas americanas vulgares" comenzó a hablar, haciendo pausas largas entre las palabras, "Y poco sofisticadas. Son las de San Francisco" aclaró, te aseguro que tenía buenas razones para afirmarlo, todas gruñonas y desagradables.
Gerald podía soportar a esa freak, con pecas incluidas, sin llegar a quejarse. Apuesto sus estampas de animales, que son casi sagradas, a que si es capaz, porque es todo paciente y lindo ¡Ja!.
Continuaron bajando, hasta llegar al Gran Salón, donde comieron y charlaron felizmente, sin que ninguno de los dos se ahogara, fueron felices, comieron perdices, y se fueron cada uno a su habitación. Y No digo más, porque tengo hambre, mucha hambre.
((¿Fin?))
